Arizona negará licencias a más inmigrantes

Arizona dejará de emitir licencias de manejo a todas las personas que se beneficien de las órdenes de deportación diferida del gobierno federal, no sólo a los inmigrantes jóvenes que han recibido permisos de trabajo de acuerdo con una política que ha impulsado el presidente Barack Obama.

Abogados de Arizona dijeron el martes en documentos presentados una corte federal de apelaciones que el estado ya no emitirá licencias de conducir en ninguna categoría de deportación diferida para quienes hayan recibido permisos de trabajo.

El cambio ocurrió después de que un juez federal determinó en mayo que la política de Arizona era posiblemente discriminatoria. Esto debido a que algunos inmigrantes con permisos de trabajo consiguen licencias de manejo mientras que no pueden hacerlos quienes quedaron protegidos con el programa del presidente. Frecuentemente los llaman "dreamers", en referencia al acta DREAM, una propuesta de ley que podría dar estatus legal a las personas que llegaron a Estados Unidos siendo niños con padres sin permiso migratorio.

Defensores de los inmigrantes demandaron a Arizona por la política. El juez David Campbell rechazó su argumento de que la política era inconstitucional, pero destacó la probable disminución. El magistrado se negó a bloquear la política y los activistas apelaron ante la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito.

La directora general de la Asociación Nacional de las Defensa de los Derechos Civiles en Arizona (ACLU) dijo que la gobernadora Jan Brewer estaba haciendo el cambio de política sólo para librarse de la demanda, en detrimento de otros inmigrantes que han recibido permisos de trabajo con políticas para aplazar las deportaciones. Estas incluyen a víctimas de trata de personas, viudas y víctimas de violencia doméstica.

"El juez emitió un fallo hace meses diciendo que estábamos individualizando a nuestros dreamers, y esta es la respuesta de la gobernadora", dijo Alessandra Soler, de la ACLU, quien consideró "vengativo" el cambio de política.

Andrew Wilder, portavoz de la gobernadora Brewer, lo describió como un "cambio de política" que no niega una licencia a quien consiga un permiso federal regular de trabajo.

"Los que se benefician de evitar cualquier deportación diferida no pueden demostrar, bajo la ley federal, que tienen presencia legal", escribió Wilder en un correo electrónico.

Soler manifestó que su posición "es que la política sigue siendo discriminatoria, ilegal y estaremos argumentando eso ante la corte".