Hijos de cocodrilos de la Guerra Fría viajan a Cuba

La campaña de Cuba para salvar al cocodrilo cubano de la extinción recibió un refuerzo de Suecia, hogar de una pareja de reptiles obsequiados hace cuatro décadas por Fidel Castro a un cosmonauta soviético.

Un zoológico de Estocolmo enviará 10 descendientes de la pareja a Cuba, donde se los colocará en cuarentena y poco a poco se los liberará en el pantano Zapata, dijo Jonas Wahlstrom, el director del zoológico que los crió.

"Regresar animales a su medio natural es el sueño de todo director de zoológico", dijo Wahlstrom, mientras aferraba a uno de los inquietos jovencitos fuera de su recinto en el acuario y zoológico Skansen de Estocolmo.

El cocodrilo cubano, antes común en todo el Caribe, está limitado ahora a dos pantanos en Cuba, donde está amenazado por la hibridación con el cocodrilo americano, la pérdida de hábitat y la caza furtiva.

Wahlstrom dijo que recibió la pareja original durante un viaje a Moscú en 1981. Castro se los había obsequiado al cosmonauta Vladimir Shalatov en los 70 como señal de amistad entre los dos países comunistas.

Shalatov "los llevó a Moscú y los tuvo en su apartamento hasta que su esposa dijo '¡basta!' Entonces los entregó al zoológico de Moscú", dijo Wahlstrom a The Associated Press.

Sin embargo, el zoológico no tenía un buen lugar para los reptiles acuáticos, entonces le pidieron a Wahlstrom que se los llevara a Suecia.

"Los llevé en mi equipaje de mano desde Moscú", dijo Wahlstrom.

Funcionarios del zoológico de Moscú confirmaron el origen de los cocodrilos y su entrega a Wahlstrom.

Bautizados Hillary y Castro, los dos cocodrilos se encuentran entre las grandes atracciones del zoológico, donde han tenido descendencia desde 1984.

Wahlstrom dice que ha enviado descendientes a zoológicos de todo el mundo, pero es la primera vez que los envía a Cuba para reintroducirlos en el medio natural.

Quedan apenas 4.000 ejemplares en el medio natural del cocodrilo cubano, Crocodylus rhombifer, incluido en la lista roja de la Unión para la Conservación de la Naturaleza. Toda la población se encuentra en el pantano Zapata y la Isla de la Juventud.

"Un cocodrilo siempre está dispuesto a volver al medio natural", dijo Wahlstrom. "Siempre son agresivos".

Como si quisiera conformarlo, el cocodrilito que llevaba en sus brazos logró soltarse por un instante y lanzar un mordisco a la chaqueta del periodista.

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Con información de los periodistas de Associated Press David Keyton en Estocolmo y Varya Kudryavtseva en Moscú.