EEUU: Con la primavera aflora el bipartidismo en el Congreso

Como por arte de magia, la primavera trajo el bipartidismo al Capitolio.

Republicanos y demócratas se han puesto de acuerdo sobre Irán, el seguro Medicare, la educación y el comercio, algo que no se veía desde hacía tiempo.

"Es estupendo", dijo el senador republicano John Cornyn después que el Senado siguió el ejemplo de la Cámara de Representantes la semana pasada y aprobó por amplia mayoría un proyecto de ley que reestructura el sistema de pagos del Medicare a los médicos. "Había en ambas partes un deseo contenido de concretar algo".

El mismo día de la votación sobre el Medicare, la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado aprobó por unanimidad un proyecto que otorga al Congreso la prerrogativa de revisar y posiblemente rechazar un pacto nuclear que se negocia con Irán. Y dos días después los legisladores aprobaron por unanimidad una revisión en la Comisión de Educación del Senado de la ley conocida como "Que ningún niño quede rezagado" y el anuncio de un acuerdo que permite al presidente Barack Obama negociar acuerdos comerciales, que serían revisados por el Congreso.

Los observadores del Congreso aplaudieron el proceder bipartidista.

"La democracia ha tenido una buena semana, y ya era hora", resaltó Jason Grumet, presidente del Centro de Política Bipartidista.

Pero nadie está dispuesto a declarar el fin de la acrimonia y la tregua podría ser efímera, especialmente a medida que entre en calor la campaña presidencial y legislativa. Por cierto, además de las coincidencias ha habido desacuerdos.

Obama, en una conferencia de prensa el viernes, puso de manifiesto la contradicción. Elogió "algunos brotes de bipartidismo y sentido común en el Congreso" y después criticó la demora del Senado en aprobar a su candidata a secretaria de Justicia, la fiscal federal Loretta Lynch.

"Hay veces en que el desajuste en el Senado va demasiado lejos", comentó. "Ya basta".

La candidatura de Lynch podría ser sometida a votación la semana entrante. Los legisladores parecen acercarse a un compromiso sobre un proyecto contra el tráfico humano que ha quedado varado por una disputa sobre el aborto, y los líderes republicanos decidieron dilatar esa votación hasta que se resuelva el proyecto, una vinculación que los demócratas rechazaron.

Ese es el tipo de discordias bipartidistas que ha caracterizado al Congreso y que seguramente continuará en los próximos meses en algunas áreas, como las negociaciones sobre un presupuesto combinado en ambas cámaras. Los republicanos en las dos cámaras celebraron la aprobación de presupuestos equilibrados el mes pasado, pero los proyectos no obligatorios fueron aprobados pese a las protestas de los demócratas y sin los votos de éstos.

El nuevo Congreso partió con el pie izquierdo cuando los legisladores estuvieron cerca de paralizar el Departamento de Seguridad Nacional por culpa de las objeciones de los republicanos a la acción ejecutiva de Obama en favor de millones de inmigrantes que viven sin autorización en el país.

Pero en medio de tales disputas archiconocidas, los legisladores también han encontrado algunas oportunidades de coincidir.

Además de los proyectos aprobados la semana pasada, demócratas y republicanos enviaron a Obama medidas como un proyecto que autoriza el oleoducto Keystone XL, que el presidente vetó, y otra que prolonga un programa de seguro por riesgos de terrorismo.

Grumet atribuye los logros en parte a la diplomacia a la antigua, como también al deseo de la organización de apuntarse algunos logros después de tantos desacuerdos.

Los republicanos que en enero tomaron el control del Senado y aumentaron su mayoría en la Cámara de Representantes afirman que han intentado permitir al Congreso un funcionamiento más abierto, con más trabajo a nivel de comisiones y más probabilidades de que los legisladores de ambos partidos presenten enmiendas.

"Estamos activando al Senado, lo hemos puesto en marcha y en funcionamiento nuevamente; estamos a punto de aprobar algunas iniciativas muy importantes a nivel bipartidista para que podamos ponerlas en el escritorio del presidente", dijo en entrevista el líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, republicano de Kentucky.

Algunos demócratas dijeron que el Partido Republicano y el Congreso se han beneficiado de las bajas expectativas después del periodo de estancamiento partidista previo a las elecciones intermedias de 2014.

"Parece como si hubiéramos fijado como norma la idea de que nunca hay labor bipartidista, así que ahora que hay cierta colaboración conjunta estamos actuando como si se tratara del principio de una nueva era grande", dijo Adam Jentleson, portavoz del jefe de la bancada demócrata en el Senado, Harry Reid, de Nevada.

La capacidad del Congreso para actuar en una manera bipartidista será puesta a prueba en las próximas semanas.

Los legisladores afrontan tareas difíciles para remitir a Obama iniciativas sobre educación y comercio. Asimismo, también hay fechas límites para actuar legislativamente sobre los proyectos de ley del fondo fiduciario, el banco de Exportaciones e Importaciones, el límite de endeudamiento de la nación y el gasto anual para financiar al gobierno federal.

Existen expectativas de que se concrete una iniciativa sobre seguridad cibernética, pero más allá de los temas obligatorios son muy escasas las probabilidades de grandes logros legislativos.

Sin embargo, la reciente colaboración partidista en el Congreso ha hecho creer a algunas personas que republicanos y demócratas recordaron cómo se trabaja en conjunto.

"Sin aventurarme en las predicciones, mis expectativas son altas", dijo el senador Tim Kaine, demócrata de Virginia. "Nos queda mucho trabajo por hacer".