El Salvador designa escuela con nombre de niño desaparecido

El Salvador dio el viernes a una escuela el nombre de uno de los cientos de niños que desaparecieron durante el conflicto armado, como parte de las medidas de reparación en cumplimiento de una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

El canciller Hugo Martínez develó una placa en el centro escolar que a partir del viernes se llamará "José Rubén Rivera Rivera", en el caserío Las Mercedes, del departamento de Santa Ana, a 66 kilómetros al noroeste de la capital, como lo ordenó la Corte Interamericana en cumplimiento a la sentencia del caso "Contreras y otros vs. El Salvador", dictada el 31 de agosto de 2013.

Según la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Ana Julia Mejía Ramírez, Carmelina Mejía Ramírez, Gregoria Herminia Contreras, Julia Inés Contreras, Serapio Cristian Contreras y José Rubén Rivera Rivera fueron llevados por la fuerza y desaparecidos por los militares entre 1981 y 1983 y en la sentencia se establece, entre otras medidas de reparación, la "designación de escuelas con los nombres de las víctimas".

El jefe de la diplomacia salvadoreña dijo que con el acto de develación, se reconoce la responsabilidad estatal en el caso de José Rubén Rivera Rivera, quien fue víctima de desaparición forzada cuando tenía tres años, en el marco de un operativo militar realizado el 17 de mayo de 1983, en los primeros años de la guerra civil que concluyó con la firma de los acuerdos de paz en enero de 1992.

"La memoria de estos hechos es importante, no porque queramos aferrarnos al pasado, sino porque debemos trabajar por construir un presente inspirado en el ideal de los valores de verdad, justicia y reparación, para aquellos que sufrieron graves violaciones a sus derechos en el pasado conflicto", dijo Martínez.

En más de 20 años que lleva trabajando en el tema, la organización no gubernamental Probúsqueda ha recibido 921 denuncias de niños desaparecidos, de las cuales 382 han sido resueltas y en muchos de estos casos ya se ha realizado el reencuentro familiar. Desafortunadamente también durante el proceso de investigación, se han determinado 52 niños fallecidos. Falta por encontrar a 538 niños que siguen desaparecidos.

Probúsqueda dice haber documentado al menos una decena de casos de menores que fueron hurtados por militares salvadoreños, de bajo y mediano rango, para quedarse con ellos, para regalarlos o para ofrecerlos en adopción a cambio de dinero.