Guatemala: defraudadores declaran a juez

Los miembros de red de crimen organizado que defraudó al estado guatemalteco rinden el viernes la primera declaración ante un juez.

El presidente guatemalteco Otto Pérez Molina, dijo que el ejecutivo colaboró con la investigación y que ya habían encontrado indicios de que la estructura, a la que llamó "mafia", estaba desfalcando al estado.

"Se hizo una intervención operativa... estaban robándose el dinero que no pudo entrar a las arcas", dijo Pérez Molina.

La red, integrada por más de 21 personas, 20 capturadas el jueves y una más el viernes, abarrotó el juzgado Primero de Primera Instancia donde la jueza Marta Stalling escucha las declaraciones e intervenciones telefónicas que revelan cómo se ponían de acuerdo para cometer los ilícitos.

Según la investigación realizada por la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, un organismo de Naciones Unidas con la misión de desbaratar el crimen organizado incrustado en el país y la fiscalía guatemalteca, el cabecilla de la banda es Juan Carlos Monzón, secretario privado de la vicepresidenta Roxana Baldetti.

Monzón está fuera del país y se encuentra prófugo de la justicia.

Pérez Molina dijo que Monzón viajó a Corea del Sur, junto a la vicepresidenta a donde fue invitada entre otras cosas para recibir un Doctorado Honoris Causa.

Agregó que la vicepresidenta le comunicó sobre la investigación, la decisión de destituirlo del puesto, le pidió que regresara al país y se presentara ante los tribunales.

La investigación realizada por las autoridades fue en base a prueba científica y sin un testimonio, dijo la víspera el comisionado Iván Velásquez.

Unas 64.000 llamadas telefónicas fueron interceptadas en un año de investigación.

Monzón "utilizó información privilegiada para cometer estos ilícitos", dijo Velásquez.

Según la investigación, la red denominada "la línea" estaba integrada por funcionarios de alto, medio y bajo rango relacionados a la recaudación de impuestos en el país y personas particulares, con el fin de defraudar al fisco.

Más de 1.000 empresas y empresarios habrían hecho uso de "la línea" para evadir impuestos, lo que también se investiga.

Entre los capturados figura Omar Franco, director de la Superintendencia de Administración Tributaria, organismo a cargo del control y la recaudación de impuestos en el país y quién ejerce uno de los más altos cargos en materia de control aduanero del país, así como el antecesor en el cargo, Carlos Muñoz.