ONU: Ataque de FARC es paso atrás en proceso de paz

El coordinador de la ONU en Colombia dijo que el ataque de las FARC a un grupo de militares es un paso atrás en el proceso de paz que llevan adelante el gobierno y la guerrilla en Cuba, al tiempo que el máximo comandante del grupo rebelde sostuvo que las negociaciones entre las partes no pueden suspenderse.

"Los muertos... representan un triste paso hacia atrás en la reducción del sufrimiento y la confianza en el proceso de paz", dijo Fabrizio Hochschild, coordinador de las Naciones Unidas en el país sudamericano, a periodistas.

"Timochenko" --alias del máximo comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia_, sin referirse al tema de los 11 militares muertos en el suroeste colombiano, aseguró que las actuales conversaciones de La Habana "no pueden romperse por ningún motivo".

Desde fines de 2012 el gobierno y las FARC llevan a cabo negociaciones de paz en Cuba para tratar de poner fin a más de 50 años de conflicto armado interno. En diciembre de 2014 esa guerrilla anunció un cese unilateral del fuego siempre y cuando sus guerrilleros no fueran agredidos por las fuerzas del orden.

En un comunicado publicado en la página oficial de las FARC en internet, el jefe rebelde, cuyo verdadero nombre es Rodrigo Londoño Echeverry, destacó el "apoyo multitudinario" en marchas efectuadas en el país el jueves 9 de abril en favor del proceso de paz y de las víctimas del conflicto.

Por su parte, la Iglesia deseó que el hecho no afecte los diálogos.

"El proceso por ninguna causa deberá cerrarse. Los diálogos son la puerta de ese proceso y esa puerta no se debe cerrar por ningún motivo", aseguró monseñor Darío de Jesús Monsalve, arzobispo de la ciudad de Cali, ubicada 295 kilómetros al sur de Bogotá, en declaraciones a The Associated Press.

A medida que pasaban las horas se fueron conociendo más detalles del ataque que dejó 11 militares muertos y 19 heridos.

Según detallaron campesinos y soldados que resultaron lesionados, la ofensiva se produjo a la medianoche cuando unos 50 militares dormían en el municipio de Buenos Aires, en el departamento de Cauca, a unos 330 kilómetros al suroeste de Bogotá.

Durante media hora, integrantes de un equipo de élite de las FARC, vestidos de negro, atacaron el lugar donde los militares descansaban y se refugiaban de la lluvia en un polideportivo de techo de zinc ubicado en lo alto de una loma.

Por varias horas los vecinos del lugar siguieron escuchando disparos aislados y detonaciones hasta que pudieron salir de sus casas.

"Pasé seis horas debajo de mi cama por miedo, porque cuando intenté salir vi el polideportivo donde estaban los soldados iluminado por puro plomo", explicó un campesino que vive a 300 metros del lugar, según lo citó la radiodifusora Blu.

Los vecinos detallaron también que durante varias horas oyeron a los soldados llorar y gritar sin que pudieran ser evacuados de la remota aislada aldea de 40 casas de cemento y zinc.

El fiscal general Eduardo Montealegre calificó de "emboscada" y de "crimen de guerra" el ataque de las FARC.

"Es importante anotar que el ataque se trató de una emboscada a altas horas de la noche cuando los miembros del Ejército Nacional se encontraban descansando", declaró Montealegre a la prensa.

Para el director del estatal Instituto de Medicina Legal, Carlos Valdés, las muertes de los militares se produjeron por la combinación de explosiones y armas de alta velocidad desde diferentes ángulos "que puede corresponder a la situación de emboscada".

Jorge Torres Victoria, alias "Pablo Catatumbo", miembro del equipo negociador de las FARC en La Habana, advirtió que se van a producir más enfrentamientos y que la solución no es reanudar los bombardeos, como anunció el martes el presidente Juan Manuel Santos, "sino el alto al fuego bilateral".

El jueves de la semana pasada Santos había prorrogado por un mes la suspensión de los bombardeos a los campamentos de las FARC por los avances en el proceso de negociación de La Habana y con el fin de empezar a disminuir la intensidad del conflicto.