EEUU propondrá normas para la "acuicultura orgánica"

Después de más de una década de demora, el gobierno de Estados Unidos se inclina por permitir la venta de pescado y mariscos criados orgánicamente en el país, pero no es probable que lleguen pronto a los supermercados.

El Departamento de Agricultura (USDA) ha dicho que este año propondrá normas para la cría orgánica de pescados y mariscos, lo que significa que pudieran llegar a las tiendas en unos dos años, pero sólo si la entidad avanza lo suficientemente rápido como para completar las reglas y las empresas del sector deciden adoptarlas.

La disponibilidad de pescados y mariscos orgánicos sería una buena noticia para la cantidad cada vez mayor de personas que consumen estos productos y para los minoristas que se han beneficiado de su precio más elevado. También pudiera ayudar al sector de cría de pescado de Estados Unidos a fijar una prima en momentos que batalla en la competencia con las importaciones más baratas.

Entre los productos que pudieran quedar cubiertos por las nuevas normas están: salmón, tilapia, bagre, camarón y moluscos como el mejillón, el ostión y la almeja.

Estados Unidos "trata de ponerse al día en materia de acuicultura orgánica", dice Miles McEvoy, director de programas orgánicos de la USDA. La Unión Europea y Canadá, además de otros países, exportan productos orgánicos a Estados Unidos.

La cadena minorista Wegmans ya vende pescados y mariscos orgánicos importados de Noruega y otros países. Los consumidores de estos productos por lo general son "de ingresos más elevados, lo que los hace extremadamente deseables", dice Dave Wagner, vicepresidente de comercialización de pescados y mariscos de la compañía.

Otros minoristas, como Whole Foods, dicen que esperarán a que se aprueben las normas estadounidenses antes de vender pescados y mariscos con la etiqueta de orgánico.

Todavía no está claro si las normas que estudia Estados Unidos pueden salir adelante. Muchos en el sector de acuicultura dicen que esperan que las exigencias sean tan estrictas que pudieran ser financieramente prohibitivas.

"El reto es si los consumidores estarán dispuestos a pagar", dice Sebastian Belle, director de la Asociación de Acuicultores de Maine, quien ha asesorado a la USDA sobre las normas. "El mercado decidirá eso".

Por otra parte, algunos grupos de consumidores y ambientalistas han dicho que les preocupa que las normas no sean lo suficientemente estrictas.

Las discusiones han estado marcadas por las tensiones sobre qué alimento se le debe dar a los pescados orgánicos y si algunos se pueden crear en tipo de pescado orgánico se debe comer y si algunos se pueden criar en jaulas en el mar. McEvoy, del USDA, dice que las nuevas normas se basarán en recomendaciones emitidas durante los últimos años por la Junta nacional de Normas Orgánicas, una entidad del gobierno.