Juez ordena que siga adelante demanda de Jara en Florida

Un juez federal del estado de Florida desestimó la solicitud de un militar chileno acusado de haber participado en el asesinato de Víctor Jara para que cerrara su caso y le ordenó que responda de inmediato a los cargos de tortura y matanza extrajudicial que enfrenta.

En su resolución, el juez Roy Dalton Jr., sin embargo, resolvió desechar las acusaciones de crímenes de lesa humanidad interpuestas por la familia de Jara contra el teniente retirado chileno Pedro Barrientos.

"Estamos complacidos porque nuestro caso podrá seguir adelante por torturas y matanza extrajudicial", dijo a The Associated Press Almudena Bernabeu, una de las abogadas del Centro para la Justicia y Rendición de Cuentas, que representa a la familia de Jara. Pero lamentó que "la corte haya desechado los crímenes de lesa humanidad, porque el asesinato de Victor Jara es un crimen contra la humanidad".

La decisión de Dalton se debió a que la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos prohíbe a los magistrados abordar casos de lesa humanidad cometidos en el extranjero.

En su resolución de 14 páginas del 14 de abril, a la que la AP tuvo acceso el jueves, el juez le ordenó a Barrientos responder a las acusaciones antes del 28 de abril.

La decisión del magistrado del tribunal federal del distrito del centro de Florida en Orlando allanó el camino para que la demanda civil llegue a un juicio oral, tras los intentos de Barrientos de que fuera archivada.

En los próximos meses las partes deberán presentar sus alegatos y evidencias y el juicio podría comenzar hacia comienzos del año próximo y extenderse por al menos dos semanas, de acuerdo con los demandantes.

La familia de Jara presentó en septiembre de 2013 la demanda en nombre del fallecido cantautor y activista chileno, alegando que Barrientos, quien reside en Florida y se desempeñó como militar del ejército chileno durante la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990), ordenó a los soldados que estaban bajo su mando que torturaran a Jara.

El artista y activista político fue detenido, torturado y encarcelado pocos días después de la llegada de Pinochet al poder en septiembre de 1973.

Barrientos, quien forma parte de un grupo de oficiales que también enfrentan acusaciones penales en Chile por la muerte de Jara, introdujo a comienzos de marzo una moción pidiéndole al juez que desechara el caso. En el documento, el militar alegó que la demanda había prescrito porque fue presentada 40 años después de la muerte de Jara y 24 años después de que él se mudara a Estados Unidos, en 1989. Dijo también que la justicia estadounidense no tenía jurisdicción sobre el caso.

El militar ha negado estar involucrado en la muerte de Jara y ha asegurado que no sabía quién era el cantautor en el momento del golpe de Estado.

El abogado de Barrientos en Estados Unidos, José Báez, no respondió los mensajes de correo electrónicos enviados por AP.

La esposa de Jara y sus dos hijas -Joan Jara, Amanda Jara Turner y Manuela Bunster, respectivamente- alegan que Barrientos estaba a cargo del centro de detenciones adonde fue llevado Jara y que él ordenó a sus subordinados que lo torturaran. Luego él mismo participó en una especie de ruleta rusa y efectuó el disparo letal.

En Chile la Corte de Apelaciones cerró recientemente el sumario por el homicidio de Jara, lo que significa el fin de la etapa investigativa. En esa causa hay 12 procesados, incluido Barrientos.

En Estados Unidos, a diferencia de Chile, la demanda es civil y por ello Barrientos sólo enfrenta una condena monetaria que podría ser millonaria, pero no una pena de cárcel.

La familia de Jara sostiene que con esta demanda lo que busca es ante todo que se haga justicia y que finalmente Barrientos pueda ser expatriado a su país para que enfrente allí a la justicia.

En la nación sudamericana se requiere la presencia del imputado para pasar a la fase de juicio.