Presidente sudafricano pide fin de ataques a inmigrantes

El presidente Jacob Zuma exhortó el jueves a los sudafricanos a dejar de atacar inmigrantes de África y del sur de Asia, pero cientos amenazaron a manifestantes por la paz en una ciudad donde días de violencia han costado la vida de al menos cinco personas.

En los días previos a la marcha por la paz en Durban, más de 2.000 extranjeros huyeron a campamentos instalados en campos deportivos en diferentes zonas de la ciudad, temiendo regresar a sus casas, según Gift of the Givers, una organización de asistencia.

Durante un discurso ante el Parlamento que fue transmitido en vivo por televisión, Zuma calificó los ataques como "aterradores e inaceptables", y agregó que "ninguna cantidad de frustración y enojo puede justificar jamás los ataques a ciudadanos extranjeros".

Con altos niveles de desempleo y pobreza en Sudáfrica, los inmigrantes son acusados de ocupar empleos que deberían ser para los sudafricanos.

En la ciudad de Durban, ubicada junto al Océano Índico, una de las esposas de Zuma, Thobeka Madiba-Zuma, alentó a miles de personas que participaron en una marcha por la paz. A una distancia corta se reunieron cientos de residentes locales, abucheando e insultando a los participantes, reportaron medios locales.

El embajador estadounidense ante Sudáfrica, de padres haitianos y quien nació en el entonces Zaire, habló en defensa de los inmigrantes.

"Como un inmigrante para mi propio país, mi corazón está con aquellos que han sido atacados por ser diferentes", dijo Patrick H. Gaspard en un comunicado enviado vía correo electrónico por la Embajada de Estados Unidos.

El temor sentido por muchos fue palpable cuando decenas de extranjeros buscaron refugio en una estación de policía a las afueras de Johannesburgo y permanecieron ahí durante la noche, según el coronel Lungelo Dlamini, un vocero de la policía.

Algunos extranjeros de otras naciones africanas se han armado con machetes y cuchillos.