Dimite el enviado especial de la ONU para Yemen

El enviado especial de Naciones Unidas para Yemen renunció a su cargo tras cuatro años de esfuerzos para lograr una transición pacífica en el país más pobre del mundo árabe, un plan que se vino abajo en medio de un levantamiento de rebeldes chiíes y una campaña de ataques aéreos liderada por Arabia Saudí.

Naciones Unidas dijo en un comunicado el miércoles por la noche que Jamal Benomar "ha expresado su interés por cambiar de ocupación" y que su sucesor será nombrado "en su debido momento". La marcha de Benomar deja un vacío diplomático en Yemen, donde había sido una figura internacional clave trabajando para intentar conciliar a las dos bandos enfrentados, incluso tras la marcha de los representantes de las embajadas y la retirada del personal de la ONU.

Benomar, que antes fue enviado de la institución en Irak y Afganistán, recibió críticas de algunos en Oriente Medio, especialmente de Arabia Saudí, por el escaso éxito de sus recientes esfuerzos para lograr un acuerdo de paz.

Yemen lleva semanas recibiendo ataques aéreos de una coalición liderada por Arabia Saudí en un intento por hacer retroceder a los chiíes hutíes que tomaron el sur del país y obligaron al presidente, respaldado por Occidente, a huir.

La ONU dijo en su comunicado que "no escatimará esfuerzos para relanzar el proceso de paz", añadiendo que los retos han crecido mientras los combates en Yemen se han convertido en una especie de guerra entre Arabia Saudí y sus aliados suníes e Irán, una potencia chií que apoya a los rebeldes. Más de 700 personas murieron desde el inicio de los ataques aéreos.

Diplomáticos de Naciones Unidas, hablando bajo condición de anonimato dado las conversaciones fueron privadas, dijeron que los ministros del Consejo de Cooperación del Golfo, liderado por suníes, se reunieron con el secretario General de Naciones Unidas durante un viaje a Kuwait a finales de marzo y mostraron su descontento con Benomar.

La presión sobre Benomar, un diplomático nacido en Marruecos que tiene nacionalidad británica, creció al ritmo de los avances hutíes en las últimas semanas. A finales de la semana pasada, el embajador de Arabia Saudí en la ONU envió claros mensajes sobre la situación de Benomar.

"Seguimos apoyando la misión del asesor especial del secretario general (...) sea quien sea el designado por el secretario general para ser su asesor especial, por el momento Jamal Benomar, sí", dijo el viernes el embajador, Abdulá Al-Muallimi, a periodistas.

Benomar, que fue preso político durante su época de estudiante en Marruecos, recibió en 2011 la tarea de guiar una transición política en Yemen tras el caos de Primavera Árabe. Durante un tiempo, recibió elogios porque parecía que el país era un modelo a seguir, pero como señala el comunicado de la ONU, "desafortunadamente, este proceso fue interrumpido por una dramática escalada de violencia".

El Consejo de Seguridad de la ONU impuso esta semana un embargo de armas a los líderes hutíes y volvió a pedir su retirada y el fin de la violencia. El organismo decretó otro embargo de armas sobre el ex presidente Ali Abdulá Saleh, que dimitió a principios de 2012 como parte de la transición guiada por la ONU y ahora se ha alineado con los rebeldes.

El Consejo de Cooperación del Golfo -- en el que están Arabia Saudí y Omán, ambos vecinos de Yemen, además de Bahrein, Kuwait, Catar y Emiratos Árabes Unidos -- acordaron un plan para una transición política en Yemen que solo se ha implementado en parte. El grupo pidió esta semana una vuelta a las negociaciones lideradas por la ONU y la puesta en marcha de la totalidad del plan, que incluye elaborar una nueva constitución y elecciones.