Premier turco dice que papa se unió a "frente del mal"

Turquía estuvo a la defensiva el miércoles y criticó al papa Francisco y a la Legislatura de la Unión Europea por calificar de genocidio la muerte de armenios durante la era otomana.

El primer ministro turco Ahmet Davutoglu dijo que el pontífice se unió a "un frente maligno" coludido contra Turquía al describir la muerte de aproximadamente 1,5 millones de armenios como "el primer genocidio del siglo XX".

Más tarde durante el miércoles, el Parlamento Europeo detonó más ira turca al aprobar una resolución carente de obligatoriedad para conmemorar "el centenario del genocidio armenio". En rápida respuesta, el Ministerio turco de Relaciones Exteriores dijo que la resolución era un intento de reescribir la historia que amenaza con dañar las relaciones bilaterales entre la Unión Europea y Turquía.

Turquía había respondido el domingo a las palabras del Papa llamando al país a su embajador en el Vaticano.

Historiadores calculan que hasta 1,5 millones de armenios murieron a manos de otomanos turcos alrededor de la época de la Primera Guerra Mundial, un acontecimiento que es visto ampliamente por eruditos como genocidio.

Turquía, sin embargo, ha insistido en que la cifra ha sido exagerada, y que quienes murieron fueron víctimas de guerra civil y disturbios, no de genocidio. La nación ha cabildeado enérgicamente para evitar que los países reconozcan oficialmente las masacres como genocidio.

Davutoglu dijo que "hay un frente maligno formándose ante nosotros. Ahora el Papa se ha unido a esta conjura".

Señaló que Turquía deseaba confrontar su historia, pero agregó: "No permitiremos que nuestra nación sea insultada a través de la historia, no permitiremos que Turquía sea chantajeada a través de disputas históricas".

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Turquía dijo que la resolución de la UE no ayudará a la reconciliación entre turcos y armenios.

Al preguntársele sobre la resolución, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan defendió el trato actual de Turquía a los armenios.

"Hay en el país 100.000 armenios que son o no ciudadanos turcos. ¿Han sido sometidos ellos a cualquier trato diferente?", manifestó. "Ellos se benefician de todo tipo de oportunidades. Podríamos deportarlos, pero no lo hacemos. Ellos son huéspedes en nuestro país", agregó el mandatario.