Migrantes esperan reanudar caravana de protesta en México

Alrededor de unos 200 migrantes centroamericanos esperan reanudar un viaje con el que planean realizar una protesta tipo "viacrucis" en la Ciudad de México, después que retenes migratorios instalados en carreteras obstruyeron su peregrinaje la semana pasada.

Por años, los migrantes han cargado cruces de madera en marchas de protesta en México en fechas cercanas a la Semana Santa para ilustrar su sufrimiento a manos de criminales y policías corruptos.

La caravana de autobuses que transporta a los migrantes tenía planeado partir el jueves de la ciudad de Ixtepec, en el sur del estado de Oaxaca. Pero el sacerdote Alejandro Solalinde, quien dirige un refugio para migrantes en Ixtepec, dijo que las autoridades amenazaron con arrestar a los dueños de los autobuses rentados para la protesta bajo cargos de contrabando de personas.

El refugio de Solalinde dijo que los migrantes planean ahora partir el miércoles. El grupo Amnistía Internacional pidió a las autoridades mexicanas garantizar la seguridad de los migrantes en el viaje del miércoles.

La agencia de inmigración de México dijo el lunes que respetaba los derechos de los migrantes, y que su retén más cercano estaba a 5,5 kilómetros (3 millas) del refugio.

Activistas se habían quejado de que los retenes prácticamente habían rodeado e intimidado a los migrantes, que sumaban poco más de 400 en el refugio.

El Instituto Nacional de Inmigración de México ha dicho que sus agentes están desarmados y que hay observadores de derechos humanos presentes en la zona.

Los manifestantes piden el cese de las redadas que les impiden subirse a un tren de carga que los lleve hasta la frontera con Estados Unidos.

Solalinde dijo que las operaciones policiales que comenzaron a mediados del año pasado para impedirles subirse al tren han obligado a los migrantes a usar rutas más peligrosas. Dijo que cerca de 15% de los migrantes eran víctimas de robo, extorsión, asalto y otras formas de maltrato anteriormente, y que ahora la cifra de victimización es de 90%.

"Ya no suben al tren, antes se cuidaban y llegaban más rápido", dijo Solalinde. "Lo que hacían en 12-13 horas, lo están haciendo en un mes. Están yendo por 11-12 caminos más peligrosos, más largos, en donde finalmente también son asaltados, son extorsionados".