Vicepresidente Brasil: gobierno presta atención a protestas

El vicepresidente brasileño Michel Temer dijo que el gobierno presta atención a las manifestaciones opositoras y que la caída en la concurrencia a las protestas no le resta importancia al movimiento.

La marcha más grande para exigir la impugnación de la presidenta Dilma Rousseff reunió a 100.000 personas en la principal avenida de la ciudad de Sao Paulo, el bastión de la oposición. Sin embargo, el número fue menos de la mitad de lo que reunió hace un mes.

"El gobierno necesita identificar cuáles son las reivindicaciones y atenderlas. Es lo que el gobierno está haciendo ahora", dijo Temer a periodistas.

Además de Sao Paulo, otras ciudades como Río de Janeiro y Brasilia reunieron a decenas de miles de manifestantes, según estimaciones de la policía. La gente expresó indignación por un escándalo de corrupción en la estatal Petrobras que implica al gobernante Partido de los Trabajadores y a sus partidos aliados. Muchos también reclamaron por el aumento de impuestos y la tasa de inflación combinado con un débil crecimiento en la economía.

Rousseff convocó el lunes a varios de sus ministros y al vicepresidente, según medios locales, pero el gobierno aún no ha revelado el motivo de la reunión.

La presidenta entra en el cuarto mes de su segundo mandato con la popularidad por el suelo. El índice de aprobación es de 13% y la mayoría cree que la presidenta tenía conocimiento del esquema de sobornos en el que supuestamente se desviaron más de 800 millones de dólares en contratos sobrevaluados que Petrobras celebraba con las principales constructoras del país. Rousseff no ha sido acusada ni está siendo investigada, aunque dirigió el consejo de administración de la petrolera desde 2003 a 2010.

Analistas presagian que la pérdida de fuerza en el movimiento anti Rousseff puede deberse a la falta de una visión clara entre los grupos organizadores.

"Las manifestaciones no apuntan hacia un futuro. Sin proyecto y sin liderazgo, es más difícil mantener el ímpetu y movilizar a las personas", dijo Carlos Melo, profesor de ciencias políticas de la escuela de negocios Insper. "El gobierno busca ganar tiempo: reducir la presión en las calles y apostar en la velocidad y la eficiencia de los ajustes en el gobierno", agregó.

Melo sostuvo que aún es posible ver una repercusión mayor si el escándalo de corrupción en Petrobras crece y la economía empeora.