Kerber viene de atrás y se corona en Charleston sobre Keys

A Angelique Kerber no le gustaba jugar sobre arcilla. Eso cambió el domingo, cuando la alemana vino de atrás para superar a la estadounidense Madison Keys en la final del torneo de Charleston.

Kerber, de 27 años, borró una desventaja de 4-1 en el tercer set al ganar seis de los últimos siete juegos e imponerse por 6-2, 4-6 y 7-5. Consiguió así su cuarto cetro en WTA y el primero en polvo de ladrillo.

"¿Saben?, nunca ha sido mi superficie favorita", dijo Kerber. "Pero ha cambiado en el último año. Sabía que también podía jugar en arcilla y es algo bueno para mi juego, porque puedo estar a la defensiva y ser agresiva".

Kerber mostró ambas cualidades ante la potente Keys, quien alcanzó la final sin ceder su servicio. Kerber le quebró a Keys en su primer saque y cinco veces en total.

La local envió fuera incesantemente sus servicios de 120 millas (193 kilómetros) por hora, y golpes desde el fondo que durante la semana habían sido tiros ganadores.

Pese a ello, fue una frustrada Kerber la que necesitó una motivación de su entrenador Torben Beltz en el tercer set para reencontrar la concentración y la estrategia. Beltz le dijo a Kerber que fuera más agresiva y se involucrara en peloteos más largos, algo que sucedió a inicios del partido, pero no así en la mitad del mismo.

Kerber hizo caso y concretó la asombrosa remontada.

"Elevó su nivel por completo y todo cambió en ese momento", admitió Keys.

Kerber ganó 12 de los siguientes 16 puntos para empatar el último set a 4. Keys tomó ventaja por última vez con 5-4 antes de que la alemana se recompusiera para tomar el control y desestabilizar a la estadounidense.