Spieth impone récord y se mantiene al frente en el Masters

Jordan Spieth impuso otro récord del Masters de Augusta el sábado, con la menor cantidad de golpes tras 54 hoyos en la historia del torneo para llegar a la ronda final con una ventaja de cuatro impactos.

El total de Spieth después de tres brillantes días en Augusta es de 200 golpes, 16 bajo par, lo que rompió la marca de 201 impuesta por Raymond Floyd en 1976 e igualada por Tiger Woods en 1997.

El texano de 21 años completó su recorrido del sábado en 70 golpes, dos bajo par. Estableció la marca pese a un doble bogey en el hoyo 17, una falla que da un poco de esperanza a quienes lo perseguirán el domingo.

"Creí que dos bajo par sería un buen resultado", declaró Spieth. "Obviamente, me habría gustado terminar la ronda un poco mejor, pero pudo haber sido peor".

Justin Rose registró birdies en cinco de sus últimos seis hoyos para terminar con 67 golpes, una actuación que lo coloca en el grupo final con Spieth para el domingo. Rose tiene 204 golpes en total, mientras que el tres veces campeón del Masters Phil Mickelson se quedó un golpe detrás después de una tercera ronda de 67.

Spieth se unió a Woods como los únicos jugadores en la historia del Masters en colocarse en 18 bajo par, con un birdie en el hoyo 16, lo que le dio al texano una momentánea ventaja de siete golpes, su más extensa hasta ahora.

Por segundo año consecutivo, Spieth estará en el grupo final el domingo.

En el 17, Spieth demostró que es humano.

Su drive se fue a los árboles, y su segundo tiro se quedó cerca del green. Pero luego erró un tiro y requirió tres putts, para que se le anotara el doble bogey.

Falló también en su tiro de aproximación al último hoyo. La pelota se fue al graderío detrás del green.

Con la trampa de arena frente a sí, y sin mucho espacio visible del green, efectuó un disparo asombroso, antes de embocar un putt de tres metros para salvar el par e imponer el récord.

Algunos de los golfistas de mayor renombre --Tiger Woods, Phil Mickelson, Rory McIlroy-- volvieron a la parte superior de la tabla de posiciones.

Woods incluso realizó uno de sus patentados festejos de puño tras un sorprendente birdie en el hoyo 13, que inició profiriendo una grosería luego que la pelota cayó al otro lado de un arroyo, lo que originó una disculpa de la cadena CBS. Completó su jornada en 68, para un total de 210, seis bajo par.

McIlroy, por su parte, está consciente de que las probabilidades de completar el Grand Slam el domingo están prácticamente acabadas. Tiene el mismo acumulado de Woods, tras una tarjeta de 68.

"Necesitaría algo alrededor de 61 o 62 para tener una oportunidad real", dijo McIlroy, mencionando anotaciones que nunca se han logrado en un campeonato de major. "No estoy seguro de que eso vaya a ocurrir, pero ya veremos".

Hace un año, Spieth estuvo cerca de convertirse en el campeón más joven del Masters, con una ventaja de dos golpes en la jornada final antes de desplomarse en el cierre para terminar en el segundo lugar detrás de Bubba Watson.

Ahora, desea terminar la hazaña --e indudablemente tiene la historia de su lado.

Spieth jugó en el grupo final con quien quizá sea el jugador más sorprendente del torneo, Charley Hoffman.

El argentino Ángel Cabrera entregó una tarjeta de 73 golpes, para caer a un total de 214, dos bajo par.