Un contratista de defensa utilizó su pase para ingresar el lunes en el ex Astillero Naval de Washington y luego abrió fuego indiscriminadamente, en los pasillos y desde lo alto de un balcón de la instalación militar fuertemente custodiada, dijeron las autoridades. Trece personas murieron, incluido el agresor.

El agresor portaba tres armas: un fusil de asalto AR-15, una escopeta y una pistola que le quitó a un policía en el lugar, dijeron dos funcionarios que hablaron con la condición del anonimato porque no estaban autorizados a hablar de la investigación que está en curso.

El presidente Barack Obama lamentó "otro tiroteo masivo" en Estados Unidos que cobró la vida de "patriotas" estadounidenses, y prometió que se fincarán cargos "a quienes perpetraron este acto cobarde". Pese a una serie de matanzas a tiros, Obama no ha conseguido que se apruebe una legislación para el control de armas por la feroz oposición de políticos conservadores y defensores de derecho a la tenencia de armas de fuego.

Fue el tiroteo más mortífero en una instalación militar en Estados Unidos desde que el mayor Nidal Hasan mató a 13 personas e hirió a otras 30 en 2009 en Fort Hood, Texas. Fue condenado a muerte el mes pasado.

Los investigadores dijeron que no habían descubierto un motivo para el ataque, que se produjo alrededor de las 8:20 a.m. (1230 GMT) en el corazón de la capital, a menos de seis kilómetros (cuatro millas) de la Casa Blanca y a tres kilómetros (dos millas) del Capitolio.

En cuanto a si se trató de un ataque terrorista, el alcalde Vincent Gray dijo: "No tenemos ninguna razón para creer eso en este momento". Pero añadió que no se ha descartado esa posibilidad.

"Esta es una tragedia espantosa", dijo Gray.

Gran parte del día, las autoridades estuvieron buscando a un segundo sospechoso que podría traer puesto un uniforme militar.

Pero en conferencia de prensa el lunes por la noche, dijeron que sólo hubo un pistolero responsable de la balacera y que el cordón de seguridad alrededor del área se había levantado.

"Ahora nos sentimos cómodos porque tenemos a la única persona responsable de la pérdida de vidas dentro de la base", informó Cathy Lanier, jefa de policía del Distrito de Columbia.

Gray indicó que las edades de las víctimas oscilan entre 46 y 73 años. El pistolero, identificado como Aaron Alexis, de 34 años, quien murió tras enfrentarse a tiros con la policía. En la conferencia, el alcalde dijo que aún le están notificando a las familias de aproximadamente la mitad de los fallecidos.

El FBI, que se hará cargo de la investigación, indicó que el pistolero utilizó un pase válido para ingresar al astillero.

Además de los fallecidos, ocho personas resultaron heridas, pero se espera que todas sobrevivan.

Alexis se retiró de la Armada, por razones que no fueron especificadas, el 31 de enero de 2011. Hasta entonces trabajaba en la flota de apoyo logístico a escuadrones de Fort Worth, Texas. La Armada dijo que su domicilio oficial estaba en Nueva York.

Hasta hoy, Alexis era empleado de tecnologías de información de The Experts, una compañía que era subcontratista del Departamento de Defensa en un proyecto informático de la Marina y Cuerpo de Infantería de Marina, dijeron las autoridades.

Valerie Parlave, directora de la oficina de campo del FBI en Washington, dijo que Alexis tenía acceso legítimo a la base como contratista de defensa y que usó un pase válido.

Alexis fue reservista de tiempo completo de 2007 a principios de 2011 y se retiró con rango de suboficial, informó la Marina, sin especificar las razones de su salida.

De acuerdo con documentos públicos, en septiembre de 2010 un vecino de Alexis llamó a la policía de Fort Worth después de que estuvo a punto de ser alcanzado por una bala procedente del departamento de abajo.

Alexis dijo a los oficiales que estaba limpiando su arma y ésta se disparó accidentalmente, por lo que fue arrestado bajo sospecha de disparar un arma de fuego dentro de los límites de la ciudad, pero no fue enjuiciado.

La zona atacada, conocida como Edificio 197, es parte de la sede del Comando de Sistemas Navales, que construye, adquiere y mantiene barcos y submarinos de la Marina del país y sus sistemas de combate. Unas 3.000 personas trabajan en la sede, muchas de ellas civiles.

Testigos dijeron que un atacante abrió fuego desde una terraza en el cuarto piso hacia personas que se encontraban en una cafetería en la planta baja. Otros dijeron que un agresor les disparó en un pasillo del tercer piso.

A medida que los vehículos de emergencia congestionaron las calles en torno al complejo, un helicóptero voló sobre el lugar, las escuelas cercanas fueron cerradas y los aviones en el cercano Aeropuerto Nacional Reagan fueron brevemente inmovilizados para que no interfirieran con los helicópteros policiales. Las medidas de seguridad se intensificaron en el Capitolio y otros edificios federales, pero las autoridades aclararon que no tenían conocimiento de amenaza alguna.

Las autoridades del Senado dijeron que no se permitiría el ingreso o salida de los edificios mientras continuara la búsqueda del posible segundo sospechoso. Dijeron que no tenían información que sugiriera que el Senado, sus miembros o personal estuvieran en peligro, pero que se tomó la medida por precaución.

Todd Brundidge, sub asistente del Comando de Sistemas Navales, dijo que él y otros trabajadores se toparon con un atacante en un largo pasillo del tercer piso del edificio. El atacante vestía de azul, agregó.

"Simplemente se volvió y comenzó a disparar", contó Brundidge.

Terrie Durham, asistente ejecutiva de la misma agencia, dijo que también vio al pistolero disparando hacia ella y Brundidge.

"Apunto alto y falló", dijo la mujer. "Nada dijo. En cuanto me di cuenta que disparaba, dijimos 'salgan del edificio'''.

Rick Mason, analista de programas y empleado civil de la Armada, dijo que el pistolero estaba disparando desde una terraza del cuarto piso y apuntaba a las personas que estaban en la cafetería del edificio en el primer piso. Mason podía escuchar los disparos, pero no vio al hombre.

Poco después del tiroteo, Mason dijo que alguien indicó a los empleados por una altavoz que buscaran refugio y luego que se encaminaran a las puertas del complejo.

Patricia Ward, una especialista en gestión logística, dijo que estaba en la cafetería desayunando y oyó "tres disparos seguidos. Sonaban como "'pop, pop, pop''', dijo.

"Tres segundos después, pop, pop, pop, pop, pop, en total unos siete tiros y comenzamos a correr", indicó Ward a varias cuadras de distancia del Astillero Naval.

Una persona murió en el hospital de la Universidad George Washington de una sola herida de bala en la sien izquierda, dijo el doctor Babak Sarani, director de atención quirúrgica aguda.

Janis Orlowski, directora gerente del hospital, dijo a los periodistas que el policía aún se encontraba en el quirófano con balazos en las piernas, pero se preveía su recuperación.

El jefe de operaciones navales, almirante Jonathan Greenert, se encontraba en la base cuando se produjo el tiroteo, pero resultó ileso y fue trasladado a otra instalación militar.

En el Congreso, el jefe de la bancada mayoritaria en el Senado, el demócrata por Nevada Harry Reid, anunció la suspensión de sesiones y el aplazamiento de votos hasta el martes.

El equipo de béisbol Nacionales de Washington también pospuso el partido previsto contra los Bravos de Atlanta y jugará el martes una doble cartelera.