Cifra récord de muertes por virus del Nilo en California

California registró una cifra histórica de muertes por virus del Nilo el año pasado, y la sequía que sufre el estado pudo haber contribuido a la alza en infecciones, señalaron funcionarios de salud.

En 2014 murieron 31 personas infectadas, la mayor cantidad desde que California comenzó a registrar los casos de virus del Nilo en 2013, informó el miércoles el Departamento de Salud Pública.

Se dieron 801 casos en California de virus del Nilo -- acercándose al récord de 880 casos registrados hace una década.

El Condado de Orange registró el mayor número de casos con 263.

Es posible que la sequía haya tenido un papel en el incremento de actividad del virus del Nilo, debido a que aves y mosquitos, que esparcen el virus, fueron atraídos a las mismas fuentes de agua, dijo la doctora Karen Smith, directora del departamento de salud estatal.

"Mientras aves y mosquitos buscaban agua, tuvieron mayor contacto y amplificaron el virus, particularmente en zonas urbanas. La falta de agua pudo haber causado que algunas fuentes de agua se estancaran, haciéndolas más atractivas para que los mosquitos desovaran en esos lugares", dijo Smith.

El virus del Nilo es transmitido a humanos y animales por la picadura de un mosquito infectado. Pueden presentarse síntomas de resfriado. La mayoría de las personas corre poco riesgo de una enfermedad grave, pero las personas mayores y aquellos con condiciones médicas previas, están con mayor riesgo de desarrollar complicaciones. Algunos individuos -- menos del 1 % -- pueden desarrollar una seria enfermedad neurológica como encefalitis o meningitis.

Las autoridades señalaron que es imposible predecir el nivel de actividad del virus del Nilo en 2015 debido a que el contagio es influenciado por muchos factores, incluyendo el clima, la cantidad y tipo de aves y mosquitos en la zona, y el nivel de inmunidad de las aves al virus.

Se pide a los pobladores tomar medidas de precaución como drenar el agua de las piscinas, utilizar repelente contra insectos y vestir ropa protectora en el exterior, especialmente al amanecer y anochecer.