México: funcionario renuncia por uso privado de helicóptero

El director de la Comisión Nacional del Agua de México, David Korenfeld, anunció el jueves su renuncia luego de un escándalo por un posible abuso de poder tras usar un helicóptero oficial para fines particulares.

El caso se conoció la semana pasada cuando en redes sociales y medios se reprodujeron fotografías en las que se observaba a algunas personas bajar de una camioneta y dirigirse a un helicóptero de la Conagua, como se conoce a la comisión.

El de Korenfeld es el caso más reciente de presuntas irregularidades que involucran a funcionarios federales e incluso al propio presidente Enrique Peña Nieto.

La Secretaría de la Función Pública, el órgano anticorrupción gubernamental, inició una investigación para determinar si Korenfeld incurrió en faltas administrativas.

En un mensaje a la prensa, en el que no aceptó preguntas, Korenfeld dijo que siempre se ha conducido con verdad y honestidad. "Como seres humanos siempre seremos susceptibles a equivocarnos, pero debemos tener la valentía de aceptarlo, ofrecer disculpas y asumir las consecuencias", sostuvo.

Agregó que le había presentado la renuncia al presidente Peña Nieto cuando se inició el escándalo y se retiró en medio de los aplausos de algunos de sus colaboradores.

Aunque en las imágenes difundidas no se apreciaba quiénes eran los que ascendían al helicóptero, medios dijeron que se trataba de Korenfeld y su familia. El propio funcionario confirmó luego por Twitter que era él y pidió disculpas, pero varios políticos, analistas y comentaristas consideraron que debía renunciar al cargo.

Luego de que se divulgaran las imágenes Korenfeld aseguró que había pagado el costo del helicóptero y que lo había utilizado para ir al aeropuerto internacional de la ciudad de México. Pero varios se preguntaron si habría reconocido el uso de la aeronave si nadie lo hubiera fotografiado. Las imágenes habrían sido tomadas por un vecino suyo.

Más tarde, el ex funcionario dijo en Radio Fórmula que usó el helicóptero durante ocho minutos y que pagó 10.800 pesos (unos 736 dólares).

Otros escándalos han sacudido a miembros del actual gobierno federal.

En 2013, pocos meses después de haber asumido el poder, el presidente Peña Nieto ordenó remover de su cargo al titular de la oficina encargada de proteger a la gente de los abusos de los establecimientos comerciales luego de que su hija pidió a inspectores al servicio de su papá clausurar un restaurante sólo porque no recibió la mesa que deseaba.

A fines de 2014 surgieron otros escándalos sobre posibles conflictos de interés que alcanzaron a Peña Nieto, su esposa y su secretario de Hacienda.

Investigaciones periodísticas revelaron que ambos compraron inmuebles lujosos a contratistas gubernamentales. El mandatario ordenó al mismo órgano anticorrupción que lo indague, aunque esa decisión causó de inmediato críticas por considerar que no tenía sentido pedirle a un subalterno que lo interrogue.