Emperador nipón ora por caídos en isla en II Guerra Mundial

El emperador de Japón visitó una remota isla del Pacífico para orar por los miles de soldados japoneses y estadounidenses que murieron durante la batalla de Peleliu en la Segunda Guerra Mundial.

El emperador Akihito y su esposa, la emperatriz Michiko, llegaron el jueves en helicóptero a la isla de Peleliu en Palaos, una nación del oeste del Pacífico que estuvo en poder de Japón durante aproximadamente 30 años después de la Primera Guerra Mundial.

La batalla de Peleliu, que dio inicio en septiembre de 1944, cobró la vida de cerca de 10.000 japoneses y 1.700 estadounidenses. Estados Unidos tomó el control tres meses después.

La visita del emperador pone en evidencia el intento de lento proceso de trasladar los restos de los soldados japoneses caídos. Sólo la mitad de los restos de 2,4 millones de japoneses que murieron en el extranjero han sido recuperados.

El viaje de Akihito, en el 70mo aniversario del fin de la guerra, es la etapa más reciente de una gira que inició con una visita en 1994 a Iwo Jima, donde también oró por los japoneses y estadounidenses fallecidos en la Guerra. Luego visitó la isla de Saipán, otro campo de batalla de la II Guerra Mundial en el Pacífico, en 2005, en el 60mo aniversario.