Harán pago en caso de pesquisa fallida de oficina de Arpaio

Las autoridades accedieron el miércoles a pagar 3,5 millones de dólares para poner fin a una demanda que argumentaba que el jefe policial de Phoenix echó a perder la pesquisa sobre la violación de una niña de 13 años y no arrestó al sospechoso, que luego la volvió a agredir.

El caso de agresión a la niña estaba entre más de 400 casos de delitos sexuales que fueron investigados inadecuadamente o de plano ni siquiera examinados por la oficina de Joe Arpaio, jefe policial del condado Maricopa, durante un período de tres años que concluyó en 2007.

La decisión de los tutores de la niña de llegar a un arreglo en la demanda es la más reciente en una larga serie de acuerdos legales contra la oficina de Arpaio. Anteriormente el condado había pagado más de 68 millones de dólares en juicios y acuerdos contra la oficina del jefe policial durante los 22 años que Arpaio lleva al frente de ésta.

Algunos acuerdos solucionaron demandas interpuestas en torno al trato otorgado a personas detenidas en las cárceles del jefe policial y las fallidas investigaciones de presunta corrupción a enemigos políticos suyos.

El del miércoles sólo es aplicable a la demanda por el caso de la niña de 13 años, a quien se le practicó un aborto después de que quedó embarazada de un ataque subsecuente. Se desconoce si otras víctimas en las investigaciones malogradas han interpuesto demandas similares.

El jefe policial reflexionó en torno al legado de las pesquisas fallidas durante una conferencia de prensa el miércoles convocada para analizar una golpiza en una cárcel y un caso de crueldad contra los animales.

"Estamos hablando de asuntos viejos, pero en ocasiones uno aprende de asuntos viejos", dijo Arpaio con relación a los casos mal investigados. "Uno trata de hacer todo lo que puede con la esperanza de que nunca vuelva a suceder".

Dijo esperar que el dinero del acuerdo se utilice en ayudar a la víctima y consideró que la resolución del caso es una buena decisión de negocios, si se toma en cuenta que la familia de la niña buscaba una indemnización por 30 millones de dólares.

Las investigaciones fallidas sobre delitos sexuales representaron un motivo de vergüenza para Arpaio, que se promueve a sí mismo como el "jefe policial más estricto de Estados Unidos" y a la larga reabrió más de 400 de sus casos de crímenes relacionados con sexo. En diciembre de 2011 se disculpó por estos casos fallidos, y desde entonces su oficina ha dicho que ha tomado medidas para resolverlos adecuadamente y para evitar que el problema vuelva a ocurrir.

El caso de la niña fue reabierto en junio de 2011, y derivó en el arresto del sospechoso. A final de cuentas se declaró culpable de un cargo de abuso infantil y dos cargos de intento de abuso infantil, y fue sentenciado a 24 años de cárcel.