Secretario electo de la OEA prepara agenda para Cuba

A casi dos meses de que asuma como secretario general de la Organización de Estados Americanos, el uruguayo Luis Almagro tiene entre manos una meta en la que invertirá toda su energía: traer de vuelta a Cuba al organismo interamericano después de estar fuera por cinco décadas.

"Vamos a hacer el gasto para que eso pueda ser posible", expresó Almagro el miércoles en una entrevista con The Associated Press en un hotel próximo al centro de convenciones donde se desarrollará la Cumbre de las Américas el viernes y sábado. "Ojalá fuese así".

El ex diplomático y senador uruguayo dijo que se ha concentrado, una vez asuma el 26 de mayo, en proponer al gobierno de La Habana una agenda bilateral OEA-Cuba para empezar a abordar diferentes temas. "En algunos tendremos soluciones más rápidas y eficientes y en otros tendremos que conversar mucho más", sostuvo.

El marco para ese esfuerzo podría ser el más propicio luego de que Estados Unidos y Cuba anunciaran a fines del año pasado su decisión de restablecer sus relaciones diplomáticas rotas durante medio siglo. El presidente cubano Raúl Castro asistirá a la cumbre en Panamá, en la primera participación de la isla en la cita hemisférica.

"Es un paso muy importante", estimó Almagro. "Te da capacidades para pensar y concretar una agenda positiva de los países de América Latina y el Caribe con Estados Unidos, eliminando uno de los principales temas de diferencias que ha habido entre todos los demás países de la región y la primera potencia del mundo".

Agregó que "nos da una base muy fuerte para trabajar en un marco de estabilidad para potenciar otras agendas de desarrollo".

La OEA suspendió a Cuba en 1962 mediante una resolución impulsada por Estados Unidos tras esgrimir que la adhesión de la isla caribeña al comunismo era incompatible con el sistema interamericano, al romper con la solidaridad y la unidad continental.

En 2009 y durante el periodo del chileno José Miguel Insulza como secretario general de la OEA, el organismo resolvió anular la suspensión que pesaba sobre Cuba.

El gobierno de La Habana, sin embargo, no ha gestionado su incorporación a la organización y casi no ha dicho nada al respecto. Su primera participación en la Cumbre de las Américas ha sido impulsada principalmente por pedidos de sus aliados ideológicos en la región, como Bolivia, Ecuador y Venezuela, entre otros.

Almagro aclaró que por respeto a Insulza, a quien le restan casi dos meses de gestión al frente de la OEA, no tiene anticipada una reunión con el presidente cubano durante la cumbre.

El secretario electo se reunió el miércoles con el presidente Juan Carlos Varela, quien le ofreció todo el respaldo para su periodo de cinco años.