Recuerdan a esclava al conmemorar fin de la Guerra Civil

Una bala de cañón que atravesó una cabaña de troncos mató a Hannah Reynolds, la única baja civil de la batalla que puso fin a la Guerra Civil estadounidense. Murió esclava a los 60 años, horas antes del fin real, aunque no oficial, de la guerra que acabó con la esclavitud.

Un siglo y medio después, aparecen elementos para reescribir esta historia: archivos descubiertos recientemente revelan que la agonía de Reynolds se prolongó durante varios días, lo suficiente para que muriera en libertad.

La batalla de Appomattox Court House en Virginia fue la última antes de que el ejército de la Confederación al mando del general Robert E. Lee capitulara el 9 de abril de 1985, poniendo fin a la guerra que amenazaba con dividir a los Estados Unidos de América.

Esta nueva narrativa histórica ha convertido a Reynolds en una protagonista de los actos conmemorativos de la rendición.

El viernes por la noche, se pronunciará un panegírico en lenguaje propio de la época sobre un féretro de pino que representará los restos de Reynolds. Un coro góspel de 100 voces cantará himnos y se encenderán 4.600 velas en recordación de los esclavos del condado de Appomattox, emancipados por la rendición de Lee ante el ejército de la Unión comandado por el general Ulysses S. Grant.

La historia de Reynolds ha provocado exámenes de conciencia en este condado rural de la zona tabacalera, donde más de un siglo después de la capitulación de Lee estudiantes blancos y negros asistían a distintas escuelas y el tema de la raza se abordaba con gran cautela, si es que se hablaba de ello.

Los estudiantes visitaron la escuela segregada donde asistían alumnos negros --ahora es un museo_, conocieron las experiencias de antiguos alumnos y hablaron sobre la era de la segregación con sus mayores.

El pastor Alfred L. Jones III, ex profesor de historia estadounidense en la escuela secundaria de Appomattox, recuerda el malestar que sentían sus alumnos cuando hablaba de temas de raza. Ahora que está jubilado, estudia genealogías y junto con otras personas en el condado se esfuerza por hacer conocer la historia de la Guerra Civil, así como la del movimiento por los derechos civiles de la década de 1960.

La historia de Reynolds, dice, estaba "oculta a plena luz".