La Feria de Reparaciones cura gratis los aparatos enfermos

Si su tostador está quemado, o su vieja lámpara parpadea, puede que tenga una misión para la Feria de Reparaciones.

Los "arregladores" voluntarios en Filadelfia han empezado a ofrecer sus habilidades gratis en un esfuerzo de promocionar el ingenio y la sostenibilidad, y ayudar a crear un sentido de comunidad. Por no hablar de la satisfacción de reparar dispositivos y electrodomésticos estropeados, desde relojes a máquinas de escribir.

Pero estos encuentros también tratan de "hacer que la gente lo piense dos veces y no tire cosas al vertedero sólo por no hacer el esfuerzo", dijo la cofundadora de la Liga de Arregladores de Fili, Holly Logan. "En lugar de simplemente ir y comprar uno nuevo, (ponga) algo de tiempo y trabajo".

Una edición reciente de la feria atrajo a gente de lugares tan lejanos como los suburbios de Nueva Jersey. Los asistentes llegaron calefactores estropeados, equipos de música y batidoras de cocina. En torno a la mitad de los objetos fueron reparados en el momento por personas que obtuvieron sus habilidades de forma autodidacta o en empleos de ingeniería de campo para Lockheed Martin.

El concepto es cada vez más popular. En los últimos años han aparecido encuentros similares de "hágalo usted mismo" llamados Cafés de Reparaciones, afiliados con una organización holandesa sin ánimo de lucro. En todo el mundo operan más de 700, desde los 275 de 2013, según su sitio web.

La Feria de Reparaciones se ha celebrado en tres ocasiones desde el pasado otoño en varios puntos de Filadelfia. Su última edición, celebrada una fría mañana de primavera en la granja Greensgrow, fue también la más grande hasta el momento, con unas 125 personas.

Logan y su colega Ben Davis describieron la feria como una evolución lógica de sus esfuerzos de conservación y mejora del vecindario en las áreas de Kensington, Port Richmond y Fishtown, en Filadelfia.

El sistema funciona un poco como la sala de urgencias de un hospital: los visitantes rellenan un formulario en una mesa de admisiones, donde el paciente --el objeto estropeado-- recibe una evaluación preliminar. Después se asigna el caso a uno de los 20 técnicos cercanos, con especialidades desde la electrónica y las placas de circuitos a las soldaduras, el trabajo con madera, la joyería o la costura.

"Por desgracia, muchas cosas no se fabrican para poder repararse", comentó uno de los técnicos, Ron Baile. "Pero miraremos todo lo que llegue y lo intentaremos".

___

En internet:

www.phillyfixersguild.org

www.repaircafe.org

___

Kathy Matheson está en Twitter como www.twitter.com/kmatheson