ONU: Situación de campo palestino en Damasco es crítica

Combatientes palestinos se enfrentaron el lunes con milicianos del Estado Islámico en un campo para refugiados palestinos en medio de los choques en la capital siria, situación que de acuerdo con un funcionario de Naciones Unidas va "más allá de lo inhumano".

El enfrentamiento en Yarmuk comenzó el miércoles después de que un grupo del Estado Islámico se adentrara por la fuerza en el campo, la mayor incursión de los extremistas en Damasco. Los duros enfrentamientos, que han sacudido la capital desde entonces, han aumentado la miseria para los 18.000 residentes de Yarmuk que ya han soportado condiciones extremas por la falta de alimentos, medicina y agua.

El deterioro del estado del campamento llevó a que el Consejo de Seguridad de la ONU convocara a una reunión de emergencia el lunes para analizar la situación en Yarmuk y a recibir una videoconferencia a puerta cerrada del encargado de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, Pierre Krahenbuhl, quien dijo que la situación en el campamento humanitario es "completamente catastrófica".

El Consejo de Seguridad pidió asistencia médica y la evacuación de los palestinos, protección para los refugiados y acceso humanitario al campamento y dijo que revisará otras medidas para ayudar a lograr esto.

El consejo también condenó "los graves crímenes" cometidos por el Estado Islámico y el grupo Frente Nusra vinculado a Al Qaeda contra civiles en Yarmuk, y dijo que los crímenes no deben quedar impunes.

Tras un duro choque el domingo, el lunes surgieron combates esporádicos en Yarmuk, de acuerdo con Hatem al Dimashqi, un activista residente en la zona al sur de damasco, y el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos con sede en Gran Bretaña. Tanto al Dimashqi como el Observatorio indicaron que aeronaves del gobierno sirio han atacado el campamento con bombas desde el domingo.

El combate al interior del campamento ha enfrentado al Estado Islámico contra Aknaf Beit al Maqdis, una facción palestina opuesta al presidente sirio Bashar Asad. El director del observatorio, Rami Abdulraman estimó que el Estado Islámico controla hasta 90% de Yarmuk, arrinconando lentamente a Aknaf Beit al Maqdis.

Las autoridades palestinas y los activistas sirios dijeron que los milicianos del Estado Islámico que pelean en Yarmuk trabajaban con rivales de la afiliada de Al Qaeda en Siria, el Frente Nusra. Los dos grupos han tenido enfrentamientos sangrientos entre sí en otras partes de Siria, pero parecen estar cooperando en el ataque a Yarmuk.

Nusra dijo en un comunicado que mantiene una postura neutral en el campamento.

Krahenbuhl, quien encabeza la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), dijo que la situación en Yarmuk es "más apremiante que nunca" por el aumento repentino en los conflictos de cerca de seis grupos de oposición y algunos grupos que apoyan al gobierno sirio.

Instó a los líderes políticos y religiosos con influencia sobre los combatientes a presionarlos para respetar los derechos humanos y las leyes humanitarias que requieren protección a los civiles.

El embajador palestino ante la ONU Riyad Mansour pidió al consejo asegurar el tránsito seguro para los refugiados y apeló a todos los países a ayudar a reubicarlos en zonas más seguras de Siria u otros países.

El vocero de la UNRWA Chris Gunness dijo a The Associated Press en Barcelona la noche del domingo que la agencia no ha podido enviar comida o ningún convoy al campamento desde que comenzaron los enfrentamientos.

"Eso significa que no hay comida, no hay agua y hay muy poca medicina", dijo. "La situación en el campamento está más allá de lo inhumano. La gente está oculta en sus casas, hay choques en las calles. Hay reportes de bombardeos. Esto debe detenerse y los civiles deben ser evacuados".