ONU: La situación en el campo de refugiados sirio es crítica

Bombardeos y enfrentamientos esporádicos golpearon un campo de refugiados palestinos en la capital de Siria el lunes, una situación que un funcionario de Naciones Unidas describió como "más allá de inhumana".

Hatem al-Dimashqi, un activista basado en una zona al sur de Damasco, dijo que el campo Yarmuk fue atacado el lunes. Tanto Al-Dimashqi como el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, con sede en gran Bretaña, dijeron también que fuerzas aéreas del gobierno de Damasco lanzaron varias bombas de barril sobre el campamento desde el domingo.

Miembros del grupo extremista Estado Islámico irrumpieron en el asentamiento el miércoles, en la mayor incursión de la milicia radical en Damasco hasta la fecha. Funcionarios palestinos y activistas sirios dijeron que están operando en colaboración con sus rivales del Frente Nusra, un grupo afiliado a Al-Qaeda. Las dos formaciones libraron sangrientas batallas en otras partes de Siria, pero parecer estar cooperando en el ataque a Yarmuk.

Nusra dijo en un comunicado que se mantiene neutral con respecto a este enfrentamiento.

Chris Gunness, portavoz de la agencia de la ONU que presta apoyo a los refugiados palestinos, conocida como UNRWA, dijo a la Associated Press en Barcelona el domingo por la noche que el departamento no pudo enviar ningún alimento ni ningún convoy al campamento desde que comenzó la actual ronda de combates.

"Esto supone que allí no hay comida, no hay agua y hay muy pocos medicamentos", dijo Gunness. "La situación en el campo va más allá de los inhumano. La gente está enterrada en sus casas, hay combates en las calles. Hay reportes de (...) bombardeos. Esto tiene que parar y los civiles tienen que ser evacuados".

Hasta el momento, 93 personas han salido del asentamiento.

Naciones Unidas dice que unos 18.000 civiles, incluyendo un gran número de niños, están atrapados en Yarmuk. El campamento está bajo sitio del gobierno desde hace casi dos años, lo que provocó hambruna y enfermedades. El asentamiento ha sido testigo además de varias rondas de feroces combates entre fuerzas de Damasco e insurgentes.

Gunness dijo que Yarmuk estaba bajo asedio desde hace casi dos años, añadiendo que "las cosas estaban mal y empeoraron cuando los combates envolvieron el campo".