Refugiados palestinos huyen de campamento en Damasco

Cientos de residentes de un campamento de refugiados palestinos en la capital siria huyeron el domingo entre el bombardeo de fuerzas gubernamentales y los enfrentamientos entre combatientes del grupo Estado Islámico y milicianos palestinos, dijeron activistas.

Hatem al-Dimashqi, un activista en un área al sur de Damasco, señaló que muchos residentes comenzaron a huir del campamento Yarmouk después de la medianoche cuando disminuyó el combate. El campamento ha estado bajo intenso bombardeo y ataques aéreos por parte del gobierno.

El Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, y al-Dimashqi dijeron que quienes huyeron del campamento llegaron a los suburbios de Yalda, Babila y Beit Sahem, en el sur de Damasco, que están bajo control de los rebeldes.

Al-Dimashqi y la televisora estatal siria señalaron que hasta 2.000 personas han abandonado el campamento. El activista añadió que muchos de los que huyeron del campamento están ahora en escuelas o casas abandonadas.

El presidente palestino Mahmud Abás dijo en Ramalá que residentes de Yarmouk han sido victimizados por la guerra civil de Siria. Fuerzas gubernamentales y diferentes facciones rebeldes se están enfrentando "y nosotros pagamos el precio", enfatizó.

Abás subrayó que la Organización para la Liberación de Palestina en Damasco ha formado "una célula para manejar esta tragedia y está tratando de realizarlo con las menores pérdidas".

"Estamos en contacto con nuestros hermanos allá para encontrar una salida y proteger a nuestra gente", agregó.

Milicianos del grupo Estado Islámico invadieron el campamento el miércoles, en lo que representa la mayor aproximación de la organización extremista a la capital siria. Funcionarios palestinos y activistas sirios dijeron que trabajan con adversarios del Frente Nustra, afiliado de Al-Qaeda. Los dos grupos han combatido en batallas sangrientas entre sí en otras partes de Siria, pero al parecer cooperaron en el ataque sobre Yarmouk.

El Frente Nusra informó el domingo en un comunicado que no participa en las batallas y que mantiene una postura neutral. El comunicado agregó que Nusra abrió sus oficinas y recibió a todos aquellos que no quieren participar en el combate y les proporcionó refugio.

El Observatorio señaló que 26 personas han muerto desde que iniciaron los enfrentamientos.