Presidenta de Concejo de NY busca tribunas mayores

Hace apenas 15 meses pocos la conocían fuera del distrito que representaba en el Concejo Municipal de Nueva York, pero la ahora presidenta concejal Melissa Mark-Viverito, nacida en Puerto Rico, ha salido de la sombra del alcalde para dar sus primeros pasos en el escenario nacional.

Mark-Viverito, cuyas posiciones políticas la colocan generalmente a la izquierda del alcalde Bill de Blasio, está adquiriendo una voz destacada en las tribunas y en Twitter en asuntos tales como la inmigración y la reforma del sistema penal.

La mujer de 45 años fue una de las personas que vistió una camiseta con la frase "No puedo respirar" en referencia a las últimas palabras que dijo el hombre de raza negra Eric Garner antes de morir estrangulado a manos de la policía de Nueva York. Fue ella quien arremetió contra el gobernador Andrew Cuomo, el demócrata más poderoso del estado, por sus medidas sobre las escuelas subvencionadas y por no haber dado una declaración pública respecto a una explosión de gas en East Harlem.

Y en las próximas semanas viajará a Arizona, uno de los centros álgidos del debate sobre inmigración, para impulsar una credencial de identidad municipal que beneficiará principalmente a los inmigrantes que entraron al país de manera irregular.

"Creo en la igualdad y la justicia para las poblaciones vulnerables", dijo Mark-Viverito a The Associated Press en una entrevista esta semana. "Quiero tener voz en esa conversación. Quiero participar en los cambios".

Mark-Viverito fue durante siete años activista y dirigente sindical antes de ser elegida al Concejo en 2005. Reelegida en 2013, buscó el puesto de presidenta del organismo, un cargo tradicionalmente otorgado por los jefes locales del Partido Demócrata.

Sin embargo, de Blasio le dio su apoyo --Mark-Viverito fue una de las primeras en apoyar su campaña, que parecía tener escasas probabilidades-- y presionó a los demás concejales para que hicieran lo mismo.

Mark-Viverito es la primera persona de origen hispano que ocupa ese poderoso puesto.

Con un Concejo Municipal conformado por 48 demócratas y sólo tres republicanos, el organismo ayudó a abrir paso a la visión de un gobierno activista y liberal de de Blasio. En una rápida sucesión, el Concejo aprobó una ampliación de la licencia por enfermedad con goce de sueldo y la reforma al pago de subsistencia mínima, motivando críticas de que ella estaba en deuda con de Blasio y que marcharía a su lado.

"Ella era una concejal local oscura que fue catapultada a un papel muy visible para el que no estaba inmediatamente preparada", dijo Dan Gerstein, un estratega político de Nueva York. "Era inevitable que le tomaría algún tiempo sentirse segura".

Pero ha habido enfrentamientos. El más notable: el Concejo abogó por contratar 1.000 nuevos policías durante la pasada temporada presupuestal, sólo para que fuera rechazado por la oficina del alcalde. Pero Mark-Viverito ha continuado intercediendo por ello, y la oficina del alcalde parece que aceptará este año y al menos contratará algunos de esos agentes.

Mark-Viverito no ve conflicto entre su posición de contratar más policías y su crítica previa a la fuerza policial. Cuando vistió la camiseta con la frase de Garner, causó la indignación de los sindicatos de policía, que durante el conflicto con el ayuntamiento en invierno exigieron que de Blasio condenara la acción de a Mark-Viverito.

Él no lo hizo; y ella no se disculpó.

"Cuando se trata de asuntos de justicia, de defender a los desposeídos, ella no va a hacer concesiones", dijo el concejal Corey Johnson. "Ella tiene creencias fuertes, y no va a retroceder".

Algunas de sus atrevidas posturas quizá se apoyen en el hecho de que el término de los períodos en un cargo la obligará a dejar el suyo después de 2017. Mark-Viverito ha ignorado a de Blasio al exhortar a reformar la justicia penal, incluida la creación de un fondo de fianzas para quienes hayan cometido un delito menor y a cambiar con una multa y no cárcel como forma de castigo para algunas violaciones menores, como saltarse el torniquete de ingreso al tren subterráneo.

A medida que se calienta el debate en Washington sobre la inmigración, la concejala aparece con frecuencia creciente en los programas noticiosos de la televisión por cable y el concejo ha creado un fondo para pagar los costos legales de los inmigrantes menores no acompañados.

La cédula de identidad municipal es su mayor logro. Hasta la semana pasada, más de 100.000 neoyorquinos habían solicitado el documento, mediante el cual los inmigrantes sin autorización para residir en el país --así como los ancianos y las personas transexuales-- tendrán acceso a servicios municipales.

"No creo que se deba penalizar a alguien que tiene la intención de venir aquí para mantener a su familia y no ve otros medios para hacerlo", dijo.