Soldados surcoreanos mataron el lunes a tiros a un hombre que intentaba adentrarse en Corea del Norte en la línea fronteriza, dijeron las autoridades.

Aunque no quedaron claros algunos detalles, los funcionarios del Ministerio de Defensa surcoreanos dijeron que un hombre vestido de civil no hizo caso a las advertencias de los centinelas de que regresara a Corea del Sur y fue baleado tras arrojarse al río Imjin, que marca la frontera. El incidente ocurrió cerca de la parte occidental de la frontera en Paju, al norte de Seúl.

Su pasaporte surcoreano dijo que era Nam Young-ho, deportado de Japón en junio, según funcionarios del Ministerio de Defensa, que hablaron a condición del anonimato de acuerdo con las normas oficiales. Agregaron que Nam nació en 1966 pero no dieron más detalles, inclusive por qué fue deportado.

El hombre fue visto primero cerca de una valla metálica junto al río. Los guardas fronterizos le ordenaron que se alejara, pero no les hizo caso y entró en una sección de la corriente sin valla protectora, dijeron las autoridades. Posteriormente se descubrió que tenía atados flotadores y que portaba galletas, agregaron los funcionarios.

Los medios oficiales norcoreanos no mencionaron el incidente. Con anterioridad varios surcoreanos intentaron huir al norte comunista, pero esos casos son raros.

La península de Corea sigue técnicamente en guerra ya que la guerra coreana terminó en un armisticio, no en un tratado de paz.

Más de 25.000 norcoreanos ha huido a Corea del Sur, según las autoridades de Seúl. Muchos vinieron tras la hambruna de la década de 1990 que mató a centenares de miles de personas.