La presidenta Dilma Rousseff aseguró el lunes que 22 millones de brasileños salieron de la pobreza extrema en los dos años y medio de su gobierno gracias a un programa social dirigido a los sectores más desfavorecidos de la sociedad.

Según la mandataria, el programa Brasil Sin Miseria, lanzado en 2011 para canalizar recursos a familias con ingresos de menos de 31 dólares mensuales por integrante, ya logró erradicar gran parte de la pobreza extrema del país.

"Con el Brasil Sin Miseria ningún brasileño puede tener un ingreso menor a 70 reales (31 dólares al cambio actual) por mes", dijo Rousseff en su programa radial semanal Café con la Presidenta. "Fue así que alcanzamos la marca histórica de, en dos años y medio de gobierno, sacar a 22 millones de personas de la pobreza extrema. Es una de las cosas que más me enorgullece como presidenta".

Dicho programa surgió como complemento de una iniciativa anterior, Beca Familia, que destina recursos a familias pobres con la condición de que sus hijos asistan a la escuela. Desde su lanzamiento en 2003, cerca de 40 millones de personas emergieron de la pobreza a la clase media y sirvió para impulsar la popularidad del gobierno del entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-20010).

Según la ministra de Desarrollo Social, Tereza Campello, aún hay 600.000 familias, con alrededor de 2 millones de personas, que viven en condiciones de pobreza extrema y la meta del gobierno es incorporarlas al programa el próximo año. La población de Brasil es de 204 millones de habitantes.

Cuando Brasil Sin Miseria fue lanzado en 2011, el cálculo oficial era de sacar a 16 millones de personas de la pobreza extrema, pero cuando agentes del programa salieron a registrar a los potenciales beneficiarios del programa, descubrieron que el problema era mayor del que se había calculado, según la oficina de prensa del Ministerio de Desarrollo Social.

Las iniciativas sociales del gobierno han sido criticadas por la oposición por considerar que tiene un su carácter asistencialista y por supuestamente no ofrecer una salida para los beneficiarios.

Rousseff, quien aspira a la reelección en los comicios de octubre de 2014, aseguró que 700.000 jefes de familia beneficiados con Brasil Sin Miseria participan de cursos de capacitación profesional ofrecidos por instituciones públicas para aprender a desempeñarse como operadores de maquinaria, electricista, costura y otras actividades.

Adicionalmente, aseguró que más de 300.000 beneficiarios del Bolsa Familia recibieron asistencia para abrir micro empresas, lo que les permitió salir de la informalidad.