Los Dodgers: muchos cambios, mismo objetivo

Hanley Ramírez, Matt Kemp y Dee Gordon fueron traspasados. Ahora mandan ejecutivos con una visión analítica sobre un roster retocado. Yasiel Puig parece más tranquilo.

Los cambios fueron profundos en los Dodgers de Los Ángeles, pero hay algo que sigue intacto: ganar la Serie Mundial, el objetivo que les ha sido esquivo desde 1988.

"Todo lo que hemos hecho busca colocarnos en la mejor posición posible para llegar a octubre y tratar de ir lo más lejos posible", dijo Andrew Friedman, el nuevo presidente de operaciones deportivas del club.

Después que por segundo año seguido sucumbieron ante los Cardenales de San Luis en los playoffs, primero en la serie de campeonato de la Liga Nacional y más recientemente en la primera ronda, los Dodgers decidieron que tenían que adoptar otras ideas en sus salas de mando.

En Tampa Bay, Friedman fue durante una década el arquitecto de equipos armados con modestos recursos que le plantaron cara a los Yanquis y Medias Rojas, las potencias millonarias en el Este de la Liga Americana. Ahora, en reemplazo de Ned Colletti, dispondrá de la nómina más cara del béisbol, sobre los 250 millones de dólares.

Friedman añadió como mano derecha a Farhan Zaid, el nuevo gerente que previamente trabajó con Billy Beane en Oakland, otro equipo que obraba milagros con un bajo presupuesto.

Con una serie de canjes, remozaron en su totalidad el medio del cuadro interior, al adquirir al torpedero Jimmy Rollins y al segunda base Howie Kendrick. Yasmani Grandal, obtenido en el cambio de Kemp a los Padres, es el nuevo receptor.

La esencia de los movimientos de los Dodgers es la de tener un roster dinámico, uno que pueda asimilar la baja por lesión de un titular, además de ponerle énfasis a la defensa.

No todos sus integrantes tienen que ser jugadores con categoría de estrellas.

Kike Hernández y Chris Heisey, dos de las nuevas caras, pueden salir de la banca y desempeñarse en diversas posiciones, al igual Justin Turner y Scott Van Slyke.

Obviamente, los Dodgers han tomado apunte de los Gigantes de San Francisco, sus rivales de división que han conquistado la Serie Mundial en tres de los últimos cinco años.

Su primera base Adrián González resaltó la versatilidad de los Gigantes al contar con jugadores dispuestos a cumplir con funciones secundarias y haciéndolo con entusiasmo.

"Cuando se cuenta con un grupo de peloteros de mucho talento, todos quieren jugar al mismo tiempo", comentó el mexicano González, quien lideró las mayores el año pasado con 116 impulsadas. "El año pasado teníamos a un equipo que en el papel era fuerte, pero que no funcionó como se debe".

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KERSHAW POR LA REDENCIÓN:

Clayton Kershaw viene de ganar su tercer Cy Young y completó el doblete al ser consagrado como el Jugador Más Valioso. Pero su brillante 2014 fue marcado por un nuevo fracaso en los playoffs.

El zurdo encajó dos derrotas en la serie que perdieron en cuatro juegos ante los Cardenales, martirizado por demoledores jonrones de Matt Carpenter y Matt Adams. Su efectividad fue de 7.82. Quedó con una foja de 1-5 en 11 presentaciones de postemporada.

Cuando fue a recibir sus laureles individuales en Nueva York en enero pasado, Kershaw le dio las gracias a los Cardenales, básicamente por bajarle los humos.

Recibir premios individuales puede ser muy grato, pero la caída ante San Luis quedó como una espina atravesada en la garganta.

"No puedes pasar por alto que no ganamos la Serie Mundial. Y eso tiene que estar bien presente", señaló.

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LO QUE DEBE SALIR BIEN:

Sin Kemp y Ramírez, el rol de Puig será más importante al iniciar su tercera temporada. Titular en el bosque derecho, el cubano será el tercer bate en el orden ofensivo, por detrás del jardinero Carl Crawford y delante de González, Kendrick y el tercera base Juan Uribe.

Tendrá sus despistes defensivos o corriendo en las bases, pero el talento de Puig es innegable y todavía no explota del todo.

Rollins, el primer bate, encaja perfectamente con los Dodgers. Le queda un año de contrato, con salario de 11 millones. Carga un cúmulo de experiencia en postemporada, y viene de una campaña en la que bateó 17 jonrones con 28 robos. Así pueden darle más tiempo de espera a Corey Seager, señalado como el mejor prospecto en la posición de torpedero y que apenas está por cumplir 21 años.