Menéndez no es el primer político acusado en Nueva Jersey

El senador federal Bob Menéndez, que se declaró inocente de corrupción esta semana, ocupa la misma banca del último senador en ser condenado por la misma causa: Harrison "Pete" Williams. Los cargos contra los senadores, ambos demócratas, refuerzan un persistente estereotipo de políticos corruptibles en Nueva Jersey.

Es el estado donde el gobernador Chris Christie cobró notoriedad al ganar más de 130 condenas por corrupción durante los siete años que pasó como fiscal federal y donde figuras de la política fueron modelos de algunos famosos personajes del cine: Nucky Thompson para "Boardwalk Empire" y Carmine Polito para "American Hustle".

En lo que va del siglo, los alcaldes de Newark, Trenton y Camden han sido enviados a prisión y los escándalos obligaron a un gobernador a renunciar y a un senador nacional abandonar un intento de reelección.

Julian E. Zelizer, profesor de historia y asuntos públicos en la Universidad de Princeton, dijo que los casos de Menéndez y Williams, que se encuentran entre las 12 veces en que un senador en ejercicio ha sido acusado, son muy diferentes.

"Esto tiene que ver con las relaciones normales entre legisladores y cabilderos e intereses especiales", dijo Zelizer sobre el caso contra Menéndez. "Harrison Williams fue sorprendido en un caso especial: querían ver hasta dónde llegarían los legisladores si eran tentados".

Williams, un político de enorme popularidad que pasó 23 años en el Senado, es el político de mayor rango en Nueva Jersey en ser condenado por corrupción.

También fue la mayor presa en la operación "Abscam" del FBI, a fines de la década de 1970, que fue llevada al cine en "American Hustle" y que atrapó a seis legisladores y otras 13 personas. Williams fue condenado en 1981 por soborno, conflicto de intereses y aceptación de incentivos de un supuesto jeque árabe que pretendía la ayuda del gobierno para invertir millones de dólares en operaciones empresariales estadounidenses.

Williams pasó casi dos años en prisión federal y murió en 2001. Siempre sostuvo su inocencia.

En el caso de Menéndez, la cuestión legal es menos lo que hizo y más si sus acciones quebrantaron la ley al intervenir en actividades gubernamentales en beneficio de Salomon Melgen, un oculista de Florida y fuerte contribuyente de su campaña, quien también fue acusado. Menéndez asegura que no hizo nada ilegal al ayudar a un hombre que no solo es partidario suyo sino también viejo amigo.

El gobierno dice que Melgen pagó viajes lujosos de Menéndez a cambio de favores. Melgen también se declaró inocente.

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