Otro ciclo de lluvias se cernía sobre Nuevo México el domingo, renovando la amenaza de fuertes escorrentías en los suelos ya saturados y de inundaciones en zonas bajas, mientras los pobladores alistaban la limpieza de los daños causados por días de incesantes precipitaciones.

El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta de inundaciones súbitas para gran parte del centro y norte de Nuevo México. En la esquina nororiental del estado, donde las probabilidades de lluvias intensas eran más altas, los residentes de la ribera del río Gallinas recibieron la advertencia de que el cauce podría desbordarse nuevamente.

"No me sorprendería si se rompen más marcas de lluvia para un solo día porque todavía tenemos abundante humedad en el área", dijo Jason Frazier, del Servicio Meteorológico Nacional en Albuquerque.

Para un estado que estuvo al borde de una sequía sin parangón, se han roto muchas marcas en la última semana, en la que las crecidas rompieron presas, inundaron vecindarios y dejaron un rastro lodoso de escombros.

Ese fue el caso de Crownpoint, donde se registró una crecida a principios de semana que causó daños en la Universidad Tecnológica Navajo. Se solicitaron aulas temporales para que las clases puedan reanudarse pronto.

Las cuadrillas de rescate han trabajado desde el viernes para aliviar la presión en una presa cercana a Crownpoint. El presidente de la universidad Elmer Guy dijo que el nivel del agua ha descendido unos 3-4 metros (12 pies) y que los voluntarios han estado llenando y colocando sacos de arena en áreas clave.

Algunas zonas de Nuevo México recibieron cerca de 25 centímetros (10 pulgadas) de lluvia desde que comenzó el diluvio el martes. Algunas partes de Albuquerque registraron más de 10 centímetros (4 pulgadas), con lo que se convirtió en el septiembre más húmedo para la ciudad desde que se tiene registro.

"Muchas locaciones han tenido más humedad en septiembre del que han tenido todo 2013, o incluso todo el último año", dijo Frazier.

La lluvia ha ayudado a Nuevo México a superar la sequía, pero el costo ha sido alto. Por lo menos una persona murió cuando su vehículo fue arrastrado por el agua, y las autoridades estatales calculan que el desborde de los ríos y las escorrentías han causado daños por millones de dólares.

Las autoridades dijeron que las fuertes lluvias causaron que el río Bravo y los arroyos cercanos se desbordaran en el condado Sierra, obligando a un número indeterminado de personas a evacuar. Las crecidas también fracturaron una vieja presa de materiales sueltos en el sur de Nuevo México y un canal en Las Vegas.