A pesar de lluvias, nivel de agua sigue bajo en Sao Paulo

Sao Paulo ha registrado el marzo más lluvioso desde 2008, pero la sequía más grave en 80 años ha dejado los niveles de las presas en niveles críticamente bajos y los expertos temen que sea necesario racionarla durante la estación seca de abril a septiembre.

El sistema Cantareira, que proporciona agua a unos 6 millones de los 20 millones de habitantes de Sao Paulo, la ciudad más grande de Brasil, estaba sólo a una quinta parte de su capacidad al comenzar la estación.

Las autoridades ya han tomado algunas medidas de ahorro, como tarifas menores a los que reducen el consumo, menor presión en las tuberías fuera de las horas pico y el racionamiento obligado: algunas zonas reciben agua sólo durante la mitad del día.

La ministra de Ambiente, Izabella Teixeira, dijo días atrás que será necesario ampliar esas medidas, y el gobierno tiene en preparación "un programa de uso racional del agua, dado que ha terminado la estación lluviosa". No brindó detalles.

Pero algunos piensan que será insuficiente.

Mario Thadeu Leme de Barros, jefe del departamento de ingeniería hidráulica y ambiente de la Universidad de Sao Paulo, dijo que las medidas existentes, combinadas con la transferencia de agua entre las represas, "tal vez nos permitan llegar a fin de año con el minirracionamiento existente".

Exhortó también a usar electrodomésticos más eficientes, a aprovechar las aguas residuales y a detectar mejor las fugas en un sistema que pierde más del 30% de su agua debido a filtraciones.

"Pero no podemos descartar la posibilidad de medidas de racionamiento más duras si sufrimos una sequía todavía más grave en la próxima estación seca", acotó.

En marzo, Sao Paulo recibió 206,5 milímetros de lluvia (8,13 pulgadas), 16% por encima del promedio histórico. El nivel del sistema Cantareira se elevó del 5% a casi el 19%, indicó la empresa Sabesp, especializada en suministrar agua, el jueves en su página de internet.

Los otros cinco sistemas se ubicaban entre el 23% y el 97% de su capacidad al comenzar la estación seca.