Panamá realiza simulacros antiterroristas previo a cumbre

Fuerzas especiales de la Policía Nacional provistas de explosivos y munición de guerra simularon el jueves el rescate de un rehén en una de varias demostraciones de los organismos panameños que estarán a cargo de la seguridad en la Cumbre de las Américas.

"El objetivo es mostrar a nivel nacional y mundial que la Policía Nacional y los estamentos de seguridad están prestos para combatir cualquier situación que se presente en este evento", dijo el comisionado Javier Rodríguez, director de las fuerzas especiales de la policía. "Sabemos de antemano los grupos terroristas cómo actúan en otros países".

El ejercicio, en que también tomaron parte unidades del Servicio de Protección Institucional que cuida al presidente en Panamá, se realizó por la mañana en Cerro Tigre, una antigua base de la armada de Estados Unidos, a unos 25 kilómetros al norte de la capital. El miércoles un centenar de agentes del Servicio Nacional de Fronteras también hizo un simulacro parecido en una localidad de la provincia de Darién y limítrofe con Colombia.

Treinta presidentes han confirmado hasta el momento su participación en la cita continental del 10 y 11 de abril, dijo el jueves a la Associated Press la viceministra de Asuntos Multilaterales de Panamá, María Luisa Navarro.

El gobierno panameño ha informado que al menos 6.000 agentes de los estamentos de seguridad resguardarán el evento, y fuerzas especiales antiterroristas estarán en alerta. Las autoridades han recibido asesoría de Estados Unidos en el tema de la seguridad de la cumbre, así como de Colombia.

"Las fuerzas especiales de Estados Unidos han venido acá a adiestrarnos, a ver cómo estamos capacitados, inclusive nos han dicho que lo único que nos falta a nosotros es ir a un evento", señaló el comisionado Rodríguez. "Obviamente que Panamá no tiene ese nivel de delincuencia, pero debemos estar preparados".

A una pregunta sobre si algún líder en particular ha pedido una mayor vigilancia, Rodríguez dijo que "todos los presidentes tienen los mismos requerimientos, desde Costa Rica hasta el más grande, Estados Unidos. Todos tendrán la misma seguridad por parte nuestra".

Los asuntos de seguridad hacen recordar la Cumbre Iberoamericana que organizó Panamá en el 2000, en que el entonces presidente cubano Fidel Castro denunció en plena reunión un presunto plan para asesinarlo por parte de un grupo de anticastristas encabezado por Luis Posada Carriles, quien fue detenido junto a otros supuestos implicados. Quince años después, el hermano del legendario líder y presidente de Cuba, Raúl Castro, asistirá por primera vez a la cumbre hemisférica.