EEUU: Preocupa a activistas sentencia a mujer por feticidio

Una mujer de Indiana recibió una sentencia de 20 años en prisión por la muerte de su bebé nacido prematuro, una pena que la directora de un grupo intercesor nacional calificó de cruel y de mal uso de la ley estatal contra el feticidio.

Un juez sentenció el lunes a Purvi Patel, de 33 años y residente de Granger, un suburbio de South Bend, por considerar que Patel abusó de su posición de confianza cuando dio a luz prematuramente, arrojó el bebé a un contenedor de basura y mintió a personal de hospital sobre haber dado a luz.

Lynn M. Paltrow, directora de Intercesores Nacionales por Mujeres Embarazadas, dijo el miércoles que la sentencia de Patel representa la primera vez que una mujer es condenada y sentenciada en Estados Unidos por intentar dar fin a su propio embarazo, a pesar de afirmaciones de defensores de las leyes de feticidio de que éstas no serían utilizadas para penalizar el aborto.

"Esto es bastante traumático y atemorizante", dijo Paltrow, quien agregó que más de 35 estados tienen leyes contra el feticidio cuya intención al implementarlas era utilizarlas si el feto de una mujer era asesinado por otra persona. "A mucha gente le encantaría ver el final del aborto, pero incluso la mayoría de esas personas no querrían ver mujeres encerradas en prisión".

Fiscales argumentaron que Patel tomó fármacos de procedencia china para interrumpir su embarazo porque era más conveniente que tener un aborto inducido. El abogado de Patel dijo que los fiscales nunca demostraron que ella tomó algún fármaco para interrumpir el embarazo y que la acusada había sido vilipendiada.

Patel fue declarada en febrero culpable de negligencia con un bebé --cuyo cadáver fue encontrado el 14 de julio de 2013 en un contenedor de basura atrás del restaurante de su familia en Mishawaka-- y culpable de feticidio, que en Indiana se define cuando una persona a sabiendas o intencionalmente interrumpe un embarazo con una intención diferente a producir un nacimiento de feto vivo, a remover un feto muerto o a realizar un aborto legal.