Cuatro muertos en enfrentamiento de grupos de autodefensas

Un enfrentamiento entre dos grupos de autodefensas en el conflictivo estado mexicano de Guerrero dejó al menos cuatro muertos, una decena de heridos y varias docenas de rehenes.

Bruno Plácido, líder de la Unión de Pueblos Organizados del Estado de Guerrero, dijo que una de sus patrullas recibió un ataque el lunes cerca de un pueblo llamado Tierra Colorada. Los atacantes, según Plácido, son parte de un pequeño grupo rival originario de ese pueblo.

Plácido explicó que esa organización mantiene como rehenes a 32 miembros del grupo de atacantes, denominado Frente Unido para la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero, y quiere intercambiarlos por 40 de sus integrantes que el Frente Unido retuvo previamente.

Las negociaciones para el intercambio de rehenes están abiertas, según Plácido.

Los grupos de autodefensas han conseguido desde hace dos años darle algo de paz a la zona rural que se encuentra entre la ciudad de Acapulco en la costa, y la capital, Chilpancingo, más al norte. Se organizaron contra diversos grupos de narcotraficantes que controlaban la zona y en principio han tenido relativo éxito en librar sus zonas de control.

Pero también han tenido enfrentamientos entre ellos. La Unión de Pueblos Organizados del Estado de Guerrero, que es el grupo más amplio y mejor establecido, ha chocado en repetidas ocasiones con el Frente Unido, que nació como escisión de la Unión.

Crescencio Ramírez, líder de Frente Unido, declaró a medios locales que el ataque provino de miembros de Unión de Pueblos y que tuvo lugar mientras mantenía una reunión con un grupo de personas de una comunidad vecina que pretendían unirse al grupo.

Pero los miembros de la Unión han acusado a los autodefensas de Tierra Colorada de trabajar al servicio de políticos municipales vinculados con el narcotráfico. El gobierno local siempre lo ha negado.

El nacimiento de los autodefensas, que se levantaron en armas en 2013, ha provocado malestar entre algunos de sus vecinos. Pese a que casi nadie se queja de que hayan expulsado a los narcotraficantes, han ido apareciendo gradualmente quejas sobre el comportamiento de estos grupos de civiles armados y supuestos abusos de autoridad en los que podrían incurrir.

Las policías formales de todos los niveles de gobierno, desde el federal al local, han coexistido con los autodefensas dentro de una cierta polémica debido a lo polémico de la existencia de los grupos armados irregulares. Se han dado casos de enfrentamientos entre autodefensas no sólo en Guerrero sino también en el vecino estado de Michoacán que han terminado en baños de sangre.

El clima en el estado es tenso. Allí desaparecieron 43 estudiantes de magisterio en septiembre. Y se han planteado dudas sobre la capacidad del estado de celebrar elecciones el próximo 7 de junio en las que debe elegirse un nuevo gobernador y miembros del congreso. Los padres de los desaparecidos no quieren que dichas elecciones se celebren con el argumento de que resultarán electos miembros del crimen organizado.

Las autoridades del estado no han confirmado nada sobre lo sucedido en Guerrero.

El martes, la policía federal anunció que ofrecerá custodia personal a cuatro de los candidatos que se presentan a gobernador y que aún esperan la respuesta por parte de varios candidatos de otros partidos a los que se les ha ofrecido.

Una candidata que se presentaba a la alcaldía de una localidad cercana fue asesinada a principios de marzo.