Buhari vence a Goodluck Jonathan en comicios de Nigeria

En medio de la indignación por una insurgencia islámica que ha ocasionado miles de muertes, los nigerianos regresaron al poder a un ex dictador militar de 72 años en los comicios más reñidos en la historia del país.

El presidente Goodluck Jonathan reconoció el martes su derrota ante Muhammadu Buhari, lo cual allana el camino hacia una transferencia de poder pacífica sin precedente en la nación más poblada de África.

"Ninguna ambición vale la sangre de ningún nigeriano", afirmó Jonathan en un comunicado. "Le prometí al país elecciones libres e imparciales. He cumplido con mi palabra".

Más tarde, la comisión electoral declaró a Buhari como el ganador.

El comisionado Attahiru Jega anunció el miércoles en la madrugada que Buhari recibió 15.424.921 votos, en comparación con 12.853.162 para Jonathan. Dijo que entre 12 candidatos la única mujer, Remy Sonaiya, captó 13.076 sufragios.

Jega afirmó que "Muhammadu Buhari... habiendo satisfecho los requisitos de la ley y registrado la mayor cantidad de votos es por lo tanto declarado el ganador y regresa electo".

Será la primera vez en la historia de Nigeria que un partido de oposición toma el control del país de manera democrática, un signo de maduración de la joven democracia de este país del occidente africano. El partido de Jonathan ha gobernado desde que en 1999 terminaron décadas de dictadura militar.

Las celebraciones brotaron en todos los bastiones de Buhari en el norte de Nigeria y alrededor de la sede de su oficina de campaña en Abuya. Automovilistas hacían sonar sus bocinas y la gente agitaba escobas en el aire, un símbolo de la promesa de campaña de Buhari de barrer la endémica corrupción que padece el país.

Jonathan llamó telefónicamente a Buhari para felicitarlo el martes por la noche, con lo que aceptó su derrota, dijo el ministro de Aviación Osita Chidoka.

La aceptación ocurrió antes del anuncio final sobre los resultados por parte de la Comisión Nacional Electoral Independiente y en momentos en que tanto él como Buhari se preparaban para dirigir un mensaje al país.

Resultados de los 36 estados, menos uno, y del Territorio de la Capital Federal mostraban que Buhari, un ex general que gobernó con mano de hierro durante un período corto en la década de 1980, derrotó a Jonathan en forma aplastante.

Con aproximadamente 28 millones de votos contabilizados, Buhari tenía ventaja de dos millones y se esperaba su triunfo en el único estado aún por contar, Borno, en el noreste de Nigeria, lugar de nacimiento del brutal grupo insurgente islámico Boko Haram que ha arrasado villas y poblados en el norte, donde ha matado a miles de civiles y secuestrado a muchos más, incluidas cientos de niñas estudiantes.

Funcionarios electorales interrumpieron el conteo hacia el final de la tarde, bajo el argumento de que tomaría varias horas la llegada de boletas de 1,4 millones de votantes potenciales en Borno. Se esperaban resultados finales hacia el final del martes.

Además de dominar en los estados del norte, como se esperaba, Buhari ganó el crucial estado de Lagos, centro de comercio de Nigeria con la mayor cantidad de votantes, aunque participaron menos de una tercera parte de los que cumplían con los requisitos para hacerlo. El candidato opositor también ganó otros estados muy importantes en el suroeste de la nación.

Más temprano, el vocero de Buhari, Garba Shehu, dijo a la AP que Buhari temía que fuera robada su victoria con "trucos" del gobierno.

La oficina de campaña de Jonathan rechazó haber recibido advertencias de Gran Bretaña y Estados Unidos sobre posible manipulación política en el último recuento de votos de la elección del sábado.

El candidato victorioso debe obtener más de la mitad de todos los votos y al menos 25% de sufragios en dos terceras partes de los 36 estados y el Territorio de la Capital Federal en Abuya.