Alonso atestigua primera victoria de Ferrari tras su salida

En los días previos al Gran Premio de Malasia, Fernando Alonso justificó su decisión de pasar de Ferrari a McLaren argumentando que necesitaba llegar a un equipo capaz de desafiar a Mercedes.

Mientras la escudería de Ferrari festejaba en el paddock, luego de ganar la carrera del domingo, y Alonso cavilaba sobre una temporada al volante de un McLaren claramente no competitivo, al español podría perdonársele si decidiera retractarse.

Su primera carrera para su nuevo equipo --se perdió la primera carrera de la temporada debido a la lesión sufrida en un choque en un test de pretemporada-- terminó predeciblemente en un retiro cuando surgió otro de los innumerables problemas con el motor Honda. Esta vez se trató de una falla en el sistema de enfriamiento.

Alonso se había mentalizado para un duro inicio de temporada mientras Honda, a su regreso como proveedor de motor, trata de alcanzar a sus rivales establecidos. Pero sus declaraciones durante los días previos a la carrera sugirieron que el español creía que Ferrari era incapaz de competir por victorias, sin hablar de títulos, esta temporada o en los pocos años que le restan en su carrera en la Fórmula Uno.

"Puedo esperar y conseguir buenos resultados, eso es cierto. Pero, luego de 14 años en la Fórmula Uno y con dos campeonatos, un podio, un cuarto lugar o un quinto lugar ya deja de ser un buen resultado", planteó Alonso previo a la carrera.

Incluso después de que los cálculos resultaron incorrectos con la victoria del domingo de Sebastian Vettel, su sucesor en Ferrari, Alonso resaltaba el futuro positivo a largo plazo.

"A pesar de retirarme estoy bastante contento con las sensaciones de todo el fin de semana", dijo Alonso.

"Nuestro rendimiento ha sido sorpresivamente bueno. Rodar con el grupo e incluso con algún Red Bull era impensable hace tres días. Fue una sorpresa gratificante".