Acuerdo sobre Siria evita ofensiva militar

Un acuerdo diplomático logrado el sábado para asegurar el arsenal químico de Siria evita por el momento la amenaza de una ofensiva militar estadounidense y podría generar el impulso necesario para poner fin a la sangrienta guerra civil en ese país.

Negociaciones maratónicas entre diplomáticos de Estados Unidos y Rusia en Ginebra produjeron un acuerdo amplio que exige uno de los esfuerzos de control de armas más ambiciosos de la historia.

El acuerdo incluye inventariar y tomar el control de todas las armas químicas sirias e impone penalidades si el gobierno del presidente Bashar Assad no cumple los términos establecidos.

Después de negociaciones día y noche entre el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y el canciller ruso, Serguei Lavrov, y sus respectivos equipos, las dos potencias anunciaron que tenían un marco para eliminar el arsenal químico sirio.

Obama dijo que el acuerdo "representa un paso importante y concreto hacia el objetivo de colocar el arsenal químico sirio bajo control internacional para destruirlo".

"Este marco ofrece la oportunidad de eliminar ese arsenal en una forma transparente, expedita y verificable, lo que pudiera poner fin a la amenaza de estas armas, no sólo para el pueblo sirio sino para toda la región y el mundo", expresó Obama en una declaración.

Kerry and Lavrov dijeron que se pusieron de acuerdo sobre la envergadura del inventario de armas químicas, sobre un cronograma expedito y medidas para que Assad se deshaga de los agentes tóxicos.

Pero Siria, aliado de Moscú, se ha mantenido en silencio sobre el acuerdo, al tiempo que Obama ha dejado en claro que si "si la diplomacia fracasa Estados Unidos sigue preparado para actuar".

El acuerdo ofrece el potencial de revivir conversaciones internacionales de paz para poner fin a una guerra civil que ha dejado más de 100.000 muertos y 2 millones de desplazados, y ahora amenaza a la estabilidad de todo Medio Oriente.

Kerry y Lavrov, junto con el enviado de la Liga Arabe y la ONU ante Siria, Lakhdar Brahimi, dijeron que las oportunidades de una conferencia de paz en Ginebra, un seguimiento a la realizada en junio de 2012, dependen en lo fundamental del acuerdo sobre las armas químicas.

Estados Unidos y Rusia le han dado a Siria una semana, hasta el 21 de septiembre, para presentar una "lista completa, con nombres, tipos y cantidad de agentes químicos, tipos de munición y ubicación, así como formas y lugares de almacenamiento e instalaciones de investigación y desarrollo".

Se plantea que inspectores internacionales deben estar en el terreno en Siria en noviembre, mes en que deben completar su evaluación inicial, y todos los equipos para mezclar las sustancias químicas y cargarlas en las municiones deben ser destruidos. Los inspectores también deben recibir acceso "inmediato e irrestricto" a todos los puntos que deseen inspeccionar.

Todos los componentes del programa de armas químicas deben ser sacados del país o destruidos para mediados de 2014.

"Asegurar que el uso peligroso de armas químicas por parte de un dictador nunca se acepte es algo que consideramos válido y que se puede lograr", dijo Kerry.

Por el momento, el acuerdo quizás no haga mucho por cambiar la situación de los combates en el terreno. Pero el empantanamiento de la comunidad internacional sobre cómo reaccionar pudiera aliviarse en cierta medida si Estados Unidos y Rusia acuerdan presionar de inmediato para que el Consejo de Seguridad de las ONU emita una resolución que confirme el acuerdo sobre la armas.

Los dos países tratarán de buscar una resolución a tenor con el Capítulo 7 de la Carta de la ONU, que puede autorizar tanto el uso de la fuerza como medidas no militares.

Pero Rusia, que ya ha rechazado tres resoluciones sobre Siria, seguramente vetará cualquier medida de la ONU que sancione una ofensiva militar, y funcionarios estadounidenses dijeron que no contemplan solicitar tal autorización.

"El mundo espera ahora que el régimen de Assad cumpla sus compromisos públicos", expresó Kerry en una conferencia de prensa en el hotel donde se realizan las negociaciones desde el jueves por la noche. "No puede haber juegos, no hay espacio para nada que no sea que el régimen de Assad cumpla todo lo establecido".

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James Heintz, redactor de The Associated Press en Moscú, contribuyó a este despacho.