Scooter Store cierra tras investigación federal

Una compañía de Texas que vende sillas de ruedas y carritos eléctricos a personas con problemas de movilidad anunció el viernes el cierre definitivo de sus operaciones después de una investigación federal sobre sus campañas de publicidad y facturación.

The Scooter Store, que se acogió este año a la protección de las leyes de bancarrota, planea ir eliminando por fases sus operaciones y cesantear a los 370 empleados y gerentes que quedan trabajando, reportó el diario San Antonio Express-News (http://bit.ly/19QnyuK), citando una declaración de la empresa. Unos 200 de esos empleos están en la sede la compañía en New Braunfels y el resto en 55 centros de distribución en todo el país.

El anuncio se produjo después que los Centros de Servicios del Medicare y Medicaid notificaron a la empresa que perdería el contrato federal para reembolso por la venta de sus productos a partir del 26 de octubre. La decisión federal "elimina de hecho" su capacidad de vender sus activos en una reorganización bajo el Capítulo 11 de la Ley de Bancarrotas, de manera que la empresa se liquidará, indicó en su declaración al Express-News.

The Scooter Store fue una de las compañías líder del sector y tenía avisos publicitarios en que prometía libertad e independencia a las personas con problemas de movilidad. Pero los críticos dicen que los anuncios convencían a muchos ancianos de que necesitaban uno de los aparatos de la firma cuando no era cierto.

Algunos legisladores dicen que los anuncios llevaron a cientos de millones de dólares en gastos innecesarios por parte del Medicare, que sólo debe pagar esos equipos en calidad de necesidad médica a los ancianos que no pueden usar bastón, caminadora o silla de ruedas normal. Según declaraciones ante el Congreso, las ventas a pacientes del Medicare representaban aproximadamente 75% de los ingresos de The Scooter.

Y las alegaciones de fraude al Medicare en el sector datan de hace casi un decenio.

El Departamento de Justicia demandó a The Scooter Store en 2005 alegando que su publicidad alentaba a los ancianos a pedir sillas de ruedas y carritos eléctricos pagados por el Medicare, y que la compañía entonces les vendía equipos más caros que no querían o necesitaban. The Scooter Store solucionó la demanda en 2007 con un pago de 4 millones de dólares.

Como parte del arreglo, The Scooter Store estaba sujeta a revisiones del gobierno. En 2011, la revisión más reciente, los auditores del gobierno calcularon que la compañía recibió entre 47 millones y 88 millones de dólares en pagos indebidos por la venta de sillas de ruedas. La compañía dijo que el cálculo del gobierno estaba errado y que estaba dispuesta a devolver 19,5 millones.

En febrero de este año, decenas de policías irrumpieron la sede de la compañía en New Braunfels, municipalidad que después demandó a The Scooter Store para que le pagara más de 2,6 millones de dólares en incentivos de creación de empleo entregados