Armando Vega-Gil presenta "El perro de Oventic"

Tras el fallecimiento de su padre, el escritor y músico Armando Vega-Gil cargó con el dolor por mucho tiempo y se desmoronaba frente a la idea de la muerte.

En 2011 el fundador de la banda Botellita de Jerez viajó a la zona de Los Altos en el sureño estado mexicano de Chiapas, donde permaneció en un centro comunitario en el pueblo zapatista de Oventic.

Allí la convivencia con niños indígenas tzotziles logró cambiar su visión de la muerte y tras esta experiencia la plasmó en el "El perro de Oventic", un libro infantil en el que ofrece una reflexión sobre esta parte inevitable de la vida.

"Toda mi vida he tenido una discusión, un pleito con la muerte. Es una constante en toda mi obra, es una gran discusión, una inconformidad mía", dijo Vega-Gil a The Associated Press en una entrevista reciente. "Pero al hablarle a un chiquito sobre este asunto me veo en la necesidad de entenderla de otra manera: como un tránsito, como una necesidad para que se dé la vida".

Publicado por Alfaguara Infantil, "El perro de Oventic" narra las aventuras de un niño y su perro, Don Lorenzo, y la convivencia de ambos con los ancestros, la naturaleza, la muerte y el luto. El título, ilustrado por el pintor Rafael Ontiveros "Aper", fue desarrollado a partir de un poema que el autor leyó a los niños de la comunidad y como una forma de retribuir las enseñanzas que adquirió de esos pequeños, incluyendo el poder recuperar su "ingenuidad infantil".

"Lo que yo estoy haciendo en 'El perro' es la reflexión sobre la muerte de tus seres queridos. En la tele y películas hay un chorro de muertos, los niños están conviviendo con esa idea, pero aquí hablamos sobre el asunto del luto, pérdida y manejo de la muerte como experiencia personal", dijo Vega-Gil.

Para el autor de títulos como "La venta y el umbral" y "La ciudad de los ojos invisibles", abordar el tema de la muerte en un libro infantil era una necesidad personal.

"Quiero una reflexión con los niños sobre el asunto del luto", dijo. "Desde hace rato ando cargando el luto de mi papá y no me lo puedo quitar. Me desvalía frente a la muerte y me aniquilaba... Necesito estar seguro que un chavito no se va a desmoronar como yo ante la muerte".

"El perro de Oventic", que incluye palabras en la lengua tzotzil, es el 20o libro en la carrera de Vega-Gil y el sexto para niños. Acotó que a pesar de haber sido moldeado con un público infantil en mente, el libro no se limita a este sector, pues "es un libro para adultos" capaz de establecer una conexión padres-hijos.

Vega-Gil, reconocido también por su labor como argumentista, señaló que dedicar un trabajo de este tipo a los niños es una respuesta al estereotipo con el que suelen verse los libros infantiles.

"Siento que hay un desdén de los intelectuales posicionados en el mundo de poder cultural. Se piensa que (los niños) son minusválidos intelectuales, hay censura en ciertos temas y también hay la medida de que hay que tratarlos con un aire paternalista, didáctico necesariamente", defendió.

En cambio Vega-Gil afirma le "inhibe más" escribir para niños que para adultos.

"Los adultos tenemos prejuicios y tienes que hacer esta labor de convencimiento extraña. Y con los niños, les gusta o no les gusta. No se andan con medias tintas ni con apariencias", dijo.

Vega-Gil adelantó que a fines de año se lanzará una versión digital de "El Perro de Oventic" que contará con animaciones, música de su propia autoría y textos en tzotzil narrados por niños de dicha comunidad.

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Isaac Garrido está en Twitter como https://twitter.com/igarridoAP