No es recomendable creer todo lo que dicen los promotores de boxeo. Su trabajo es vender peleas, muchas de dudosa calidad, y no son ajenos a pasar gato por libre para conseguir ese fin.

Los promotores de la cartelera protagonizada por Floyd Mayweather Jr. y Saúl Alvarez se han encargado de publicitar el combate semiestelar entre Lucas Matthysse y Danny García como uno de campanillas, digno de ser la atracción principal en cualquier otra ocasión. Esta vez hay que creerles.

Matthysse (34-2, 32 nocauts) y su pegada de rinoceronte buscarán el sábado los títulos junior welter del Consejo y la Asociación Mundial de Boxeo que posee el invicto Danny García (26-0, 16 nocauts), un habilidoso que no rehúye el combate cuerpo a cuerpo.

Ambos dieron el peso límite de 140 libras el viernes. Matthysse en el primer intento, mientras que García necesitó dos, luego de pasarse por media libra la primera vez en la báscula.

El argentino de 30 años, oriundo de la provincia patagónica de Chubut, encara el combate más importante de su carrera, una oportunidad única en una cartelera que podría ser la más vista en la historia. Qué mejor escenario para exhibir los puños de hierro que noquearon en tres frenéticos asalto a Lamont Peterson en mayo en Atlantic City.

"Esperé mucho para esta pelea", apuntó Matthysse, un hombre de pocas palabras, hablar pausado y actitud calmada fuera del cuadrilátero. "Es una oportunidad muy grande para representar a mi país, y estoy muy orgulloso".

Matthysse adelantó que saldrá a buscar la pelea, como siempre lo hace, y quizás no le vendría mal evitar que la decisión llegue a manos de los jueces. Las dos únicas manchas en su carrera fueron derrotas por decisión dividida ante Devon Alexander y Zab Judah, combates en los que puso en serios aprietos y mandó a la lona a sus rivales y que, para muchos, debió ganar.

El apodado "La Máquina" asegura que aprendió la lección.

"Sigo peleando con la misma intensidad, pero con más agresión", señaló. Agresión que se traduce a nocauts.

Matthysse es favorito en las apuestas en Las Vegas, aunque reconoce que "García es el mejor en la división, porque es el campeón".

García, de 25 años, es una de las figuras en ascenso del boxeo. Simpático, carismático y con buena técnica, deja que su padre y entrenador puertorriqueño, Angel, se encargue de la habladuría, algo que hace con gran soltura y elocuencia.

"Swift" García unificó coronas del peso junior welter en julio de 2012 con un impresionante nocaut en cuatro rounds frente al británico Amir Khan, una victoria que lo catapultó a las primeras planas del boxeo. Luego venció a los veteranos Erik Morales (por segunda ocasión) y Judah.

Ahora le toca un oponente sazonado y capaz de culminar un combate con un solo golpe.

"Yo hago todo mejor que él", afirmó García. "El pega bien, pero yo pego mejor. Se trata de usar tu poder de la forma correcta, y yo creo que hoy utilizo mejor mi poder".