Desconcierta asesinato de musulmanes sufís en Afganistán

Incluso en un país quebrado por décadas de violencia, el asesinato de un líder religioso sufí y otros 10 hombres salta en las estadísticas: les dispararon en la nuca cuando estaban inclinados rezando, en una operación despiadada y aparentemente bien planeada.

El ataque del sábado en la noche tiene intrigadas a las autoridades, una investigación del gobierno no ha arrojado ningún resultado hasta ahora y tampoco hay sospechosos, dijo el portavoz del Ministerio del Interior Sediq Sediqqi. El presidente afgano Ashraf Ghani ordenó el jueves un informe sobre la investigación, indicó su portavoz Ajmal Abidy.

Los ataques a mezquitas son inusuales en Afganistán, incluso pese a la historia de enemistad entre la mayoría suní y los chiíes, que representan casi 15% de la población.

El sufismo es considerado una rama mística del islam donde los seguidores buscan una relación personal directa con Dios. Mejor conocido por los "derviches que dan vueltas" mientras están en trance, el sufismo se desarrolló junto con las principal corriente del islam. La creencia es admirada por muchos por su filosofía de tolerancia y perdón en ella participan libre pensadores, científicos y poetas.

En Afganistán, los sufís son de las diminutas comunidades de minorías religiosas que también incluyen ismaelis, hundús, sijs y judíos. Un número desconocido de cristianos practica en secreto porque temen a la persecución pese a que la Constitución garantiza la libertad de expresión.

Los ataques en la mezquita, construida detrás de un estacionamiento en un suburbio en el occidente de la capital Kabul, ocurrió mientras Pir Saheb Mohammed Bahadur Jan encabezaba las oraciones de la tarde.

Por otra parte, el jueves talibanes armados mataron a siete policías afganos en una emboscada en la provincia de Kunduz, en el norte del país, dijeron funcionarios.

Nasruddin Khan, gobernador del distrito de Dashti Archi, dijo que los policías viajaban a una provincial vecina para cobrar sus salarios cuando fueron sorprendidos por unos 30 atacantes.

En la provincial de Parwan, al norte de la capital Kabul, cuatro policías fueron asesinados cuando controlaban un puesto de seguridad el miércoles por la noche en el distrito de Syagurd, dijo el gobernador Mohammad Sayed Sediqi.

La insurgencia talibana se ha extendido poco por Afganistán, pero sigue atacando a agentes de policía en controles de seguridad porque son objetivos fáciles.

En 2014, más de 5.000 policías fueron asesinados por insurgentes, planteando dudas sobre la sostenibilidad del cuerpo.

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La periodista de The Associated Press Amir Shah colaboró desde Kabul.

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Lynne O'Donnell está en Twitter como www.twitter.com/lynnekodonnell