Tres muertos y 38 heridos en un motín carcelario en Honduras

Al menos tres reos murieron y 38 personas resultaron heridas en un motín en una cárcel estatal de Honduras, informaron las autoridades. Cinco de los heridos eran soldados y 33 prisioneros.

Los reclusos del centro penal de San Pero Sula, unos 180 kilómetros al norte de la capital hondureña, se rebelaron contra la disposición gubernamental de trasladar a la Penitenciaría Nacional de Tegucigalpa a un grupo de peligrosos líderes de la Pandilla Barrio 18.

Algunos reos quemaron colchones y lanzaron piedras a más de 50 soldados que inicialmente penetraron a la prisión en apoyo a la policía, y luego otros dispararon contra ellos con ametralladoras, escopetas y fusiles automáticos.

"Entonces las fuerzas del orden arrojaron al principio a los amotinados numerosas bombas lacrimógenas, pero eso no los tranquilizó", dijo a The Associated Press el portavoz policial, subcomisario Leonel Sauceda.

"Y los militares repelieron el ataque para defender sus vidas", añadió. Sauceda afirmó que "en un momento la prisión se convirtió en un verdadero campo de guerra"

El obispo católico de San Pedro Sula, monseñor Rómulo Emiliani, a quien los prisioneros pidieron como mediador en el conflicto, manifestó en rueda de prensa que "cuando llegué había un tiroteo terrible en la cárcel".

Sostuvo que "los prisioneros no hicieron caso a las autoridades y estaban dispuestos a matar a quien sea para impedir su traslado, pero al final Dios actuó y todo se calmó".

Los amotinados dijeron en un comunicado que "no queremos que ocurra lo que pasó en junio de 2009", cuando 20 reos en la Penitenciaria Nacional sufrieron muertes violentas.

Tres militares resultaron heridos de bala, indicó el vocero militar, teniente José Coell. Las autoridades decomisaron a los reos siete armas de gran calibre, machetes, escopetas, 32 teléfonos celulares, nueve computadoras y un kilo de cocaína, señaló.

El presidente, Juan Orlando Hernández, afirmó por televisión que 51 líderes de bandas criminales fueron trasladados a celdas de máxima seguridad de Tegucigalpa.

"Espero que así se reduzca la ola delictiva que nos agobia", afirmó. "Y el Estado impulsa estas acciones para terminar con el control que los criminales han tenido en las cárceles", aseguró.

La prisión de San Pedro Sula, segunda ciudad hondureña, fue construida en la década de 1950 para alojar a 1.300 internos y ahora cuenta con casi 3.000, entre ellos 317 pandilleros, de los cuales 277 son del Barrio 18 y 44 de la Mara Salvatrucha.

Honduras es una de las naciones más violenta del mundo, con un índice de muertes superior al de regiones en guerra. Según las estadísticas oficiales, en 2014 hubo 66 muertes por cada 100.000 habitantes.