Indígenas señalan a guerrilla por asesinato

Un líder del pueblo awa, que habita el sur colombiano, denunció el lunes que presuntos miembros de las FARC fueron los responsables de la muerte a tiros de un joven jefe de un resguardo en el departamento sureño de Putumayo, en la frontera con Ecuador.

Jhon Alveiro Chapal, de 21 años, gobernador del resguardo "Damasco Vides", murió baleado el domingo por la tarde cuando estaba junto a otros indígenas en una zona rural de Puerto Caicedo, unos 516 kilómetros al suroeste de Bogotá.

Dos pistoleros mataron a Chapal, soltero y sin hijos, con disparos de una pistola nueve milímetros, indicó en diálogo telefónico el coronel Aurelio Villamil, comandante de la policía en Putumayo.

"Estamos consternados, adoloridos... vivimos en una zona donde imperan las FARC", dijo telefónicamente Franklin Pai, vicepresidente de la Asociación de Cabildos Indígenas del Putumayo.

Pai dijo desconocer las razones exactas por las cuales la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia atacaron al gobernador del resguardo, pero el jefe policial destacó que los awa "se rehúsan a permitir que ellos, los de las FARC, acampen en las zonas donde están los indígenas y ellos (los indígenas) se rehúsan a que siembren coca".

En el resguardo Damasco Vides, de 1.570 hectáreas, habitan unas 148 familias, indicó Pai.

En el mismo lugar y en similares circunstancias fue asesinado el gobernador electo de otro resguardo, el Villa Unión, el 12 de diciembre de 2012, "situación que aumenta la preocupación de la comunidad awa del Putumayo, según indicó Pai en un comunicado.

Los awa son una etnia de unas 25.000 personas repartidas principalmente en al menos 26 resguardos en el departamento de Nariño, vecino a Putumayo, según datos de la Organización Nacional Indígena de Colombia, que ha indicado que ese pueblo indígena es acusado indistintamente por los actores armados irregulares de colaborar con el otro al que considera su enemigo.