Indonesia pide a Australia evitar críticas por ejecuciones

Un funcionario indonesio pidió a Australia bajar el tono de sus críticas a los planes para ejecutar a dos australianos sentenciados por delitos de drogas, diciendo que Canberra debería agradecer a Indonesia por mantener a los que piden asilo alejados de las costas australianas.

El ministro de Asuntos Políticos, Jurídicos y de Seguridad, Tedjo Edy Purdjianto, declaró el martes en un seminario que si a unos 10.000 inmigrantes que han sido detenidos en Indonesia con la intención de llegar a Australia se les hubiera permitido proceder "hubiera habido un tsunami humano en Australia".

El funcionario criticó la continua presión a Indonesia para perdonar la vida de dos hombres que serán fusilados junto con otros ocho sentenciados: siete extranjeros y un indonesio.

El primer ministro australiano Tony Abbott respondió el miércoles diciendo que no busca pleito con nadie. Agregó que entiende que las autoridades indonesias quieran acabar con el crimen organizado.

"Pero estos dos individuos, porque se han reformado, ahora se han vuelto un activo en la lucha de Indonesia contra el crimen de la droga y por eso pienso que sería contraproducente ejecutarlos".

Los australianos Andrew Chan, de 31 años, y Myuran Sukumaran, de 33, fueron trasladados la semana pasada de una prisión en Bali a la cárcel de la isla Nusakambangan, en Java, donde serán ejecutados. Los escuadrones de fusilamiento ejecutarán a los 10 al mismo tiempo y por pares en una fecha que no se dará a conocer hasta que todos ellos agoten los recursos legales.

Chan y Sukumaran encabezaban un grupo apodado "Los Nueve de Bali". Fueron arrestados en 2005 después de un aviso de la policía australiana cuando trataban de traficar más de 8 kilos de heroína de Bali a Sydney. El resto fueron sentenciados a penas en prisión.

En enero, Indonesia ejecutó a seis personas sentenciadas por delitos de drogas, causando protestas de Brasil y Holanda, países que retiraron a sus embajadores después de les fueron negadas las apelaciones de clemencia a sus ciudadanos.

Más de 130 personas están ahora en el patíbulo, incluyendo 57 por delitos de drogas.