Ministro griego se opone a ciertas privatizaciones

El nuevo gobierno griego se "opone radicalmente" a la privatización de determinados sectores, particularmente en energía e infraestructura, afirmó un alto ministro el miércoles en momentos en que deben comenzar las conversaciones sobre reformas con los acreedores.

La venta de las empresas estatales es una de las acciones que se han solicitado a Grecia para recaudar fondos y reducir la deuda a cambio de préstamos de rescate de la eurozona y el Fondo Monetario Internacional.

Las conversaciones entre Grecia y sus acreedores debían comenzar el miércoles a nivel técnico en Bruselas para concretar una serie de reformas exigidas a Grecia para recibir los préstamos restantes y evitar la quiebra.

"Nos oponemos radicalmente a la privatización, particularmente de los sectores estratégicos de nuestra economía, y en especial en los sectores de la infraestructura y energía", precisó Panagiotis Lafazanis, ministro de Energía y Ambiente, en una conferencia en Atenas.

Lafazanis agregó: "Honestamente, no he comprendido por qué para algunos las privatizaciones se han convertido en sinónimo de reformas".

Sostuvo que "la desregulación neoliberal del mercado energético, que ocurrió particularmente durante los años recientes (de rescate) a insistencia de la Comisión (Europea) y la troica", prolongó y exacerbó la crisis financiera griega y la pobreza energética en la nación.

La troica fue una referencia a la Comisión Europea, el FMI y el Banco Central Europeo, que conjuntamente supervisan los préstamos de rescate por 240.000 millones de euros que Grecia empezó a recibir en el 2010. El nuevo gobierno insiste en que el término "troica" alude a los funcionarios de nivel medio de esas tres instituciones que visitan Grecia para efectuar inspecciones y con quienes se ha negado a seguir trabajando.

"Grecia es un país muy pequeño como para permanecer como una especie de protectorado económico de una troica con el estatus de una república energética bananera", afirmó.

El nuevo gobierno de izquierda radical griego, que fue elegido este año con la promesa de abolir las medidas de austeridad, ha prometido no tomar ninguna acción unilateral sin consultar con los acreedores europeos y cumplir una serie de reformas políticas.

Formuló sus promesas en febrero a cambio de una extensión de cuatro meses a la parte europea del rescate, que originalmente expiraba a fines de febrero. Pero algunos ministros y miembros del partido insistieron en que debían cumplirse las promesas preelectorales del partido Syriza.