Ex regulador de EEUU: Difícil limpiar Fukushima

La limpieza radiactiva de los escombros de la planta de Fukushima, en Japón, constituye un reto mucho mayor que el trabajo realizado en la planta de Three Mile Island, afirmó el viernes un ex regulador nuclear estadounidense que dirigió las labores de limpieza en la instalación norteamericana, que tuvo un accidente hace más de tres décadas.

Lake Barrett, quien fue designado por la empresa Tokyo Electric Power Co. --que administra la planta-- como asesor externo para el proceso de desmantelamiento que tomará décadas, agregó que las actuales filtraciones de agua contaminada son una mínima parte de la tarea que tienen por delante.

Dijo que el colapso de tres de los reactores, la filtración radiactiva masiva y el volumen de agua contaminada en la planta de Fukushima Dai-ichi, en la costa nororiental de Japón, hace más complicada la limpieza.

"En comparación con Three Mile Island, Fukushima es un mayor desafío, una tarea mucho más compleja", destacó Barrett en una conferencia de prensa en Tokio.

El experto dirigió los trabajos de limpieza en la planta de Three Mile Island como miembro de la Comisión Reguladora Nuclear.

En comparación con la magnitud de la tarea, el problema de filtración es de "muy bajo impacto y no constituye una preocupación", dijo en una entrevista exclusiva a The Associated Press el viernes. La atención que se le ha prestado a las filtraciones de agua contaminada es "desproporcionada" y está afectando todo el proceso de limpieza integral al demorar los trabajos, dijo a la AP.

El accidente nuclear de la planta de Three Mile Island ocurrió en un reactor en 1979. Toda la radiactividad estaba contenida en un edificio, donde habían quedado estancadas más de 8.000 toneladas de agua contaminada.

En Fukushima, la catástrofe fue precipitada por un devastador terremoto seguido de un tsunami, cuya secuela se complicó mucho más al añadirse las dificultades de contener y limpiar después del colapso de tres reactores.