La Asamblea Nacional de Nicaragua respaldó el jueves al presidente Daniel Ortega para entablar un diálogo con Colombia a fin de encontrar los mecanismos que lleven a la firma de un tratado para implementar el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya que definió los límites entre ambos países en el Mar Caribe.

"La Asamblea Nacional declara respaldar totalmente la posición del Gobierno de Nicaragua para la solución pacífica a través de un tratado de aplicación del fallo", señaló una declaración de la Asamblea.

La resolución, votada por todos los legisladores, fue suscrita durante una sesión especial en la Hacienda San Jacinto, ubicada a 40 kilómetros al norte de la capital, que representa un símbolo de soberanía y resistencia, pues hace 157 años fue escenario de una histórica batalla en la que una tropa minoritaria de nicaragüenses venció a filibusteros estadounidenses que los superaban en número y armas.

"Instamos a Colombia cumplir con el derecho internacional y acatar el fallo de la Corte Internacional de Justicia, que es inapelable y de ineludible cumplimiento", leyó la primera secretaria del Parlamento, la diputada sandinista Alba Palacios.

El presidente colombiano Juan Manuel Santos dijo el lunes pasado que el fallo de La Haya sería aplicable para Colombia solo si se firma un tratado "que deberá ser aprobado de conformidad con lo señalado" en la Constitución de su país.

Ortega propuso el martes en respuesta a Santos abrir un diálogo que conduzca a la redacción del tratado que sirva para aplicar el fallo y que incorpore convenios para la pesca industrial, medio ambiente y la lucha contra el narcotráfico.

Ortega en un acto de Conmemoración del 40 aniversario del golpe de Estado en Chile, reiteró que la única manera de encontrar el entendimiento y la salida a las desavenencias que ha provocado el fallo de La Haya, es a través del diálogo.

"En lo que coincidimos (con Santos) es en que hay que dialogar, en lo que coincidimos es en que hay que buscar algún tipo de acuerdo, tratado, como le queramos llamar, para poner en práctica de manera armoniosa, como pueblos hermanos, la sentencia", dijo Ortega.

A la vez invitó a Colombia, Costa Rica y Panamá que han acusado a Nicaragua de expansionista, a que reflexionen pues son tiempos en lo que debe privar el derecho y no la fuerza.

"Si nos vamos por la fuerza sería regresar a la época de las cavernas. Si nos vamos por el derecho sería fortalecer la paz, si nos vamos por la fuerza sería alimentar más guerras en el mundo, si nos vamos por el derecho sería alejar las guerras y promover la paz en el mundo", aseguró.