Ferguson debe tomar medidas para recuperar confianza pública

El contundente reporte federal sobre el Departamento de Policía de Ferguson envió un duro mensaje a los líderes de la ciudad: reformar sus prácticas relativas a la aplicación de la ley y reconstruir sus relaciones con la comunidad negra.

No será fácil ni rápido, particularmente si se mantiene en el cargo el mismo jefe de policía y muchos de los mismos oficiales en activo. Algunos residentes y líderes civiles quieren un cambio total en el liderazgo o incluso una desaparición completa del departamento.

Por lo menos, de acuerdo a los expertos, Ferguson debe actuar rápido, y de manera pública, para demostrar una seria intensión de recuperar la confianza pública.

El Departamento de Justicia exoneró el miércoles a Darren Wilson --el ex oficial blanco de Ferguson que le disparó a Michael Brown-- de cargos federales relacionados con derechos civiles por la muerte del joven de 18 años, que era negro y no estaba armado.

Pero un reporte por separado dado a conocer de manera simultánea encontró patrones de discriminación racial, intolerancia y ejercicio de la ley enfocado a los ingresos monetarios en el departamento de policía y los tribunales del suburbio del condado de San Luis que se ha vuelto un estandarte de tensión entre las minorías y la policía estadounidense. La mayoría de los policías y líderes de la ciudad son blancos, pero dos terceras partes de los 21.000 habitantes son de raza negra.

Mientras tanto, los abogados de los padres de Brown anunciaron el jueves planes para una demanda por muerte imprudencial en contra de Wilson y la ciudad. No especificaron cuando interpondrán la querella. Los padres de Brown asistieron a la conferencia de prensa para anunciar el caso pero no emitieron comentarios ni respondieron preguntas.

El abogado Anthony Gray dijo que la demanda ofrecerá "una imagen más precisa" de la confrontación fatal entre Brown y el policía.

"Tenía otras opciones", dijo Gray sobre Wilson. "Escogió utilizar la fuerza mortal". Gray definió esa opción como "irracional e innecesaria".

El Departamento de Justicia descubrió que los conductores negros eran cateados con más frecuencia durante detenciones de tránsito de rutina. Los residentes minoritarios cargan con el peso de multas y gastos de corte que se espera generen tres millones de dólares este año fiscal. También descubrió que era más probable que los residentes negros fueran objeto de uso excesivo de la fuerza, con frecuencia durante detenciones sin una orden judicial de por medio.

El jefe de policía, Tom Jackson, en respuesta a una solicitud de entrevista, comentó: "Sigo revisando el reporte".

Mensajes en busca de comentarios del alcalde de Ferguson, James Knowles III, y de los abogados de Wilson, no fueron devueltos.

El reporte incluía siete correos electrónicos con tintes raciales que no fueron sancionados. Knowles dijo el miércoles que tres empleados eran los responsables de esos correos. Uno fue despedido el miércoles y los otros dos quedaron suspendidos en lo que se realiza una investigación, aclaró.

El reporte generó exhortos para que gente del condado de San Luis o de otras municipalidades se hiciera cargo del departamento. Otros solicitaron la renuncia de Jackson o que la ciudad lo despidiera.

"El jefe no tiene credibilidad", dijo la senadora estatal, Maria Chappelle-Nadal, una demócrata que representa a Ferguson. "¿Cómo es posible que el jefe de policía no sepa que hay un trasfondo racial en su departamento de policía?"

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El periodista de Associated Press Jim Suhr en San Luis contribuyó a este despacho.